ARGENTINA ESTA PREPARADA PARA EL ANTICRISTO
Jabad Argentina celebró Janucá con el tradicional encendido del candelabro que iluminó PalermoEl titular de Jabad Argentina, Tzvi Grunblatt; el embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela; y el rabino de la comunidad de Puerto Madero, Jaim Oirechman
Una vez más, la Ciudad de Buenos Aires fue iluminada con el enorme candelabro del Janucá. Durante la noche del miércoles, la comunidad judía se reunió en Palermo, de la mano de Jabad Argentina, en un evento que contó con la presencia de grandes personalidades de la política y la cultura
La primera intervención de la noche estuvo en manos de uno de los familiares de una de las víctimas de la masacre de Bondi Beach, un momento conmovedor que estuvo cargado de respeto y de sentido de justicia.
Luego, fue el turno del presidente de la DAIA, Mauro Berenztein, quien expresó: “Deseo que esta noche que da luz, siga dando luz para que luchemos en contra del terrorismo”.
“Encendemos la cuarta vela de Janucá, una luz en tiempo que busca oscuridad por la violencia, el odio y el terror. Lo hacemos con el sol conmovido y con el corazón dolido. Hace pocos días en Australia, un ataque terrorista volvió a recordar la fragilidad de la vida y la, y la brutalidad de quienes eligen la muerte como método, como mensaje y como ideología. No fue un hecho aislado, fue un acto de terror que merece una condena absoluta y sin matices”, continuó.
Por último, Grunblatt se dirigió a toda la comunidad al pedir “que sea un Janucá de alegría, no a pesar de lo que pasa”. “Nuestra alegría es justamente la alegría y el orgullo de ser lo que somos y que nada va a poder destruirnos. Sentimos el dolor de las víctimas y sentimos que lo nuestro es tan fuerte, tan eterno, que nunca se va a apagar”, mencionó y agregó: “El mensaje es que lo nuestro no es numérico, lo nuestro es espíritu y el espíritu no se quiebra nunca”.
“Lo nuestro no es la victoria militar, lo nuestro es la victoria espiritual, lo nuestro es la victoria moral, lo nuestro es la victoria de la honestidad, lo nuestro es la victoria de la verdad, de la fe, la victoria de Dios, la victoria de la justicia, la victoria de la eternidad. Eso es lo nuestro. Y Janucá es luz", afirmó el rabino.
Así, continuó con su reflexión y sostuvo: “Cuando Dios creó la luz, la creó como la primera creación en los seis días de la creación, porque el objetivo es la luz, el objetivo es la bondad, el objetivo es todo lo bueno. Y justamente lo nuestro es difundir lo bueno”.
Tras cada una de las intervenciones, se procedió al tradicional encendido del gran candelabro, en honor a la “Fiesta de las Luminarias”. Toda la ceremonia estuvo acompañada por una bendición.
El evento era de entrada libre y gratuita y ofrecía una gran propuesta para todos aquellos que quisieran ser parte: stands gastronómicos, juegos para chicos, talleres artísticos y creativos, así como música en vivo y demás sorpresas.
La llamada “Fiesta de las luminarias” comenzó el domingo pasado y se extenderá hasta el 22 de diciembre por la tarde.
Esta celebración conmemora el coraje de un pequeño grupo hebreo, los macabeos, que se rebeló contra el ejército de Antíoco cuando este prohibió la observancia del judaísmo. El milagro de su triunfo fue seguido por el del aceite al encender la menorá (candelabro ritual) del recuperado Templo Sagrado de Jerusalem: lo que debía durar una jornada fue suficiente para iluminar durante 8 días.
Por este motivo, la costumbre es encender velas, comenzando por una la primera fecha y completando la Janukiá de ocho la última noche. Se enciende la luz para terminar con los días oscuros y recordar que los milagros son posibles.