VENI DOMINE IESU

DÍA PRIMERO DEL AÑO A LA DIVINA PROVIDENCIA

Devoción publicada en Ciudad de Méjico por la Tipografía de la Testamentaria de Antonio Vanegas Arroyo en 1918.

DÍA PRIMERO DEL AÑO PARA DAR GRACIAS BAJO LA INVOCACIÓN DE LA DIVINA PROVIDENCIA

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

ORACIÓN PARA DAR GRACIAS EL DIA PRIMERO DEL AÑO
¡Eterno Dios! Mi señor Jesucristo, ante Ti, rendido y contrito, me postro ante tu sagrado altar, Tú, Dios mío, que has cuidado la conservación de mi existencia, a Ti me acerco rendido y humillado, como en acción de gracias a rendirte todo el culto que tu bondad merece, esperando de su excelsa Majestad el perdón de todos mis pecados, por la bendita intercesión de nuestro Señor Jesucristo me sean perdonados. Debido a la invocación de la Divina Providencia he podido salvar todos mis conflictos en este Valle de Lágrimas y me encuentro sano y salvo de toda enfermedad.

He aquí el motivo porque me llego a tu Sagrado Santuario a implorar tu misericordia sin límites.

Tu Divina Majestad tenga piedad de mi alma, para que, al salir de este mundo, vaya directa al cielo; por la sagrada Pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo y por los agudos dolores que sufrió María Santísima al pie de la cruz así lo pido. Amén.

EN ACCIÓN DE GRACIAS A LA DIVINA PROVIDENCIA
Todo el año, Señor, has perdonado
Las graves culpas con que te he ofendido,
Pues este mundo falso y corrompido
A los infames vicios me ha llevado.

Por eso debo ser un condenado
Sepultado en el seno del olvido,
Y por eterna vida sumergido
Y en brazos del infierno devorado.

Pero, Señor, es tanta tu clemencia
Y tanto es el amor que me prodigas
Que yo tengo confianza en mi existencia;

Y espero que Tú siempre me bendigas,
Pues moriré con santa penitencia
Si es que me amparas y al morir me abrigas.

INVOCACIÓN DEVOTA PARA TODO EL AÑO
Me acoja el alma de Cristo
Para purificar mi alma,
Y está claro y está visto
Que me moriré con calma.

La imagen de Jesucristo
Estando en mi cabecera,
Creo que será la primera
A quien estaré muy listo.

Embriagado con su amor
Y su divina clemencia,
Confortaré mi existencia
Para así morir mejor.

Entre sus divinas llagas
Esconderé mis pecados,
Y así serán perdonados
Y perdonadas mis plagas.

En fin, Divino Señor,
Tenme piedad en mi muerte
Y que tenga yo tal suerte
Que tú seas mi Salvador.

ORACIÓN AL SER SUPREMO
¡A Ti, Ser Omnipotente a quien se le debe la admiración del Universo! Tú que haces reverdecer los campos, fertilizar las plantas, conservar los ganados que son nuestro alimento del cuerpo, a Ti Señor mío, te rogamos por la salud y bienestar de nuestra existencia, y con la misma benignidad que nos has visto en el año pasado, así nos veas en el próximo año. Te lo pedimos con todo el fervor de nuestra alma, por los inmensos dolores que sufrió María Santísima al pie de la Cruz. Amén.

SONETO AL MISTERIO ALTÍSIMO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Padre divino, inagotable fuente
De donde todo ser procede y mana,
Majestad sin principio soberana
Que vives en el cielo eternamente.

Verbo divino, Imagen refulgente
Que cual lucero de inmortal mañana
En resplandor de luz arcana
Surgisteis solo de su excelsa mente.

Espíritu Divino, amor sagrado
Del Padre y de su verbo lazo de oro
Por siempre indisoluble y a su lado.

Yo con todos los fieles hago coro,
Tres personas confieso y postergado
En Tres Personas un solo Dios adoro.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

ORACIÓN AL SANTO ÁNGEL CUSTODIO
Oh Fidelísimo compañero y Custodio mío, destinado por la Divina Providencia para mi guarda y tutela, Protector y Defensor mío, que nunca te apartas de mi lado, ¿qué gracias te daré yo por la fidelidad que te debo, por el amor que me profesas, y por los innumerables beneficios que cada instante estoy recibiendo de ti? Tú velas sobre mí cuando yo duermo: tú me consuelas cuando estoy triste: tú me alientas cuando estoy desmayado: tú apartas de mí los peligros presentes, me enseñas a precaver los futuros, me desvías de lo malo, me inclinas a lo bueno, me exhortas a penitencia cuando he caído, y me reconcilias con Dios. Mucho tiempo a que estaría ardiendo en los Infiernos, si con tus ruegos no hubieras detenido la ira del Señor. Suplicóte que nunca me desampares. Consuélame en las cosas adversas, modérame en las prósperas, líbrame en los peligros, ayúdame en las tentaciones para no dejarme vencer de ellas jamás. Presenta ante los ojos de Dios mis oraciones, mis gemidos y todas las buenas obras que yo hiciere: consiguiéndome que desde esta vida sea trasladado en gracia a la vida eterna. Amén.

Se acabará rezando una vez el Padre nuestro y Ave María, pidiendo a la amorosa Providencia de nuestro Dios y Señor, que por medio de los Santos Ángeles de Guarda inspire a aquellas personas de quienes en algún modo dependa nuestra salvación y la felicidad de todos nuestros negocios, pensamientos útiles a nuestro bien y aparte todo pensamiento que pueda sernos nocivo de aquellos que en cualquier manera pueden ser causa de nuestro daño espiritual o corporal.

LAUS DEO


DÍA PRIMERO DEL AÑO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
DÍA PRIMERO DEL AÑO CONSAGADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y digno de ser amado sobre todas las cosas, me pesa en el alma de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda, ofreciendo confesarme y apartarme de las ocasiones de ofenderos, y espero me perdonareis por los infinitos méritos de vuestra preciosa Sangre, dándome auxilios para perseverar en gracia hasta la muerte. Amén.

REFLEXIÓN
Un año más que empieza para mí… con él empieza también una nueva etapa de las bondades divinas para conmigo. Un nuevo año es un favor más… los favores humanos obligan… ¡Cuánto más obligan los divinos!… si Dios me da este año, me lo entrega para mi bien… ¿Cuál es mi bien? ¡Mi único, mi solo bien es santificarme, salvarme!… los días de este año, las horas de sus días, son días de Dios, le pertenecen a Él, debo vivirlo para Él… ¡Quién sabe si este sea el último día!… ¡A servir a Dios, alma mía, que hasta ahora no le has servido… vamos a pedir para ello las luces del Espíritu Santo…

Antífona: Ven, oh Santo Espíritu: llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor.
℣. Envía tu Espíritu, y las cosas serán creadas.
℟. Y renovarás la faz de la tierra.

ORACIÓN
Oh Dios, que con la claridad del Espíritu Santo iluminaste los corazones de los fieles; concédenos este mismo Espíritu para obrar con prudencia y rectitud, y gozar siempre de sus consuelos inefables. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN
Derrama, Señor, tu gracia copiosísima sobre mi alma, para que viva enteramente para Ti, de tal manera, que cuanto piense, sienta, diga, quiera y obre durante este año, sea impulso de tu amor y solo por servirte y complacerte.

Tuyo soy en verdad, como obra de tus manos amorosísimas, como blanco de tus ternuras, como objeto de tus desvelos, como abismo de tus misericordias, y como pequeñuela ovejita tuya, siempre mimada de tu Corazón Divino.

Por esto, porque soy tuyo, quiero que este año sea un nuevo y copioso índice de tus misericordias y de mi fidelidad, y no un capítulo más de la negra y larga lista de mis ingratitudes, Cuento, Señor, contigo para ello.

Durante este año que empieza, ansío ser especialmente esclavo tuyo, muerto a todo pecado, atento a servirte a Ti, como Tú quieras, cual agradecidisímo, humildísimo, pobrísimo, pero fidelísimo esclavo tuyo. ¡Que así sea Señor!

Se reza un Credo al Sagrado Corazón y una Salve a la Santísima Virgen.

ANTE UNA IMAGEN DEL CORAZÓN DE JESÚS
Oh amantísimo Jesús, como expresión de mi gratitud y en satisfacción de mis pecados yo, N., os doy mi corazón. Me consagro enteramente a Vos y me propongo nunca más ofenderos o despreciar vuestra santa gracia.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

***

«Mira este Corazón mío, que a pesar de consumirse en amor abrasador por los hombres, no recibe de los cristianos otra cosa que sacrilegio, desprecio, indiferencia e ingratitud, aún en el mismo Dacramento de mi amor. Pero lo que traspasa mi Corazón más desgarradamente es que estos insultos los recibo de personas consagradas especialmente a mi servicio» (Jesús a Santa Margarita).
101