CARTA ABIERTA AL EPISCOPADO ARGENTINO.
“La contribución más trascendente de Francisco” - Respuesta al episcopado argentino acerca del pontificado bergogliano - Miles Christi - 07/05/2025Descargar el PDF de 209 páginas:
Respuesta al episcopado argentino sobre el …
Las dos preguntas formuladas son las siguientes:
1. ¿Cuál consideras que fue la contribución más trascendente de Francisco a nuestro episcopado y a la Iglesia?
2. ¿Cómo describirías el impacto personal que el Papa y su pontificado tuvo sobre vos?
Paso a dar mis respuestas, por si pudieran interesar a alguien. Con respecto a la primera, cabe subrayar su carácter absurdo y surrealista, puesto que la voz “contribución” posee una connotación positiva o favorable, siendo un sinónimo de “aporte” o “ayuda”. Ahora bien, huelga decir que nada de loable ni destacable puede hallarse en quien a lo largo de los doce interminables años de su funesto “pontificado” no ha cesado de perpetrar herejías, proferir blasfemias, sembrar el caos, denostar a la Iglesia, deshonrar el ministerio petrino, crear confusión doctrinal y espiritual sin solución de continuidad, perseguir encarnizadamente a los católicos tradicionales y cometer un sinfín de fechorías de toda especie, las cuales, de ser consignadas por escrito, ocuparían una biblioteca entera.[5]
En relación con el segundo interrogante, debo decir que, paradójicamente, tuvo sobre mí un impacto altamente positivo, ya que suscitó el deseo de estudiar más la doctrina católica para refutar mejor sus falacias y desenmascarar con mayor eficacia sus engaños. Y también potenció mi celo evangelizador en aras de la defensa de la verdad ultrajada por el falso profeta porteño. No obstante, he podido comprobar que, por desgracia, en muchas personas el efecto producido por los dichos y hechos impíos de Bergoglio ha sido muy dañino, a saber, un estado de confusión doctrinal y espiritual creciente, en detrimento de la fe, del magisterio de la Iglesia y de la revelación divina. A modo de sucinto pero elocuente resumen, cito lo que sobre él escribió un autor italiano el día de su deceso:
“Bergoglio adoró e hizo adorar a un ídolo pagano en el santuario (la Pachamama), blasfemó varias veces contra Cristo y la Virgen, participó de un rito chamánico en Canadá, se burló públicamente del Santísimo Sacramento, expresó durante doce largos años el más radical relativismo moral y religioso, hasta llegar al horror teológico del documento de Abu Dhabi. Llevó la estatua de Martín Lutero a San Pedro (…) Abrió las puertas a la sodomía (Fiducia supplicans) después de haberlas abierto a la fornicación (Amoris laetitia). Intentó activamente impedir la participación en la Misa Tradicional (Traditionis custodes). Apoyó por todos los medios, abusando de su autoridad, la inmigración masiva sin ningún límite. Ha propuesto reiteradamente el “mestizaje” como modelo de civilización y el Estado mundial como modelo político, en perfecta armonía con los amos del dinero del mundo (…) Fue el único pontífice en la historia que cerró todas las iglesias durante una epidemia (…) privando así a los necesitados de cualquier consuelo espiritual. Elogió las vacunas experimentales como “la luz del mundo y la esperanza de la humanidad”[6]. Fue el fruto más podrido de un árbol enfermo (el CVII). Llevó al extremo todas las desviaciones y errores liberales y ecuménicos de sus predecesores inmediatos, a quienes también canonizó (…) para que el ejemplo de los nuevos “santos” no permitiera ningún retorno a la Tradición.”[7]
De todo esto y muchísimo más, los obispos argentinos parecerían no darse por enterados, entregados por entero como están a cantar loas y a hacer panegíricos en memoria del difunto pontífice, de quien no me extrañaría que próximamente algunas voces influyentes dieran el salto a la etapa siguiente, perfectamente lógica y predecible, de hacer campaña por su pronta conducción a los altares. En ese sentido, el sermón del cardenal Rossi, adjuntado por Monseñor Pizarro al mensaje grupal dirigido a los obispos, es muy sintomático de esta actitud laudatoria completamente acrítica y hasta diría obsecuente, como si estuviera preparando su candidatura para el cónclave, posicionándose como un discípulo fiel de Bergoglio y un garante confiable de la continuidad de su obra.
Me resulta llamativo que ningún obispo argentino en ejercicio haya jamás manifestado cuando menos un atisbo de reserva respecto a la tarea efectuada por “Francisco” durante los doce interminables años de su polémico y tumultuoso pontificado, por emplear un eufemismo. Que sus innumerables herejías, blasfemias y sacrilegios hayan pasado completamente desapercibidos para la inmensa mayoría de nuestros “pastores” es algo que supera mi entendimiento. Transcribo un significativo párrafo del mensaje de los obispos con fecha del seis de mayo para ejemplificar la miopía crasa de la que adolecen los integrantes de la conferencia episcopal, que me abstendré de comentar:
“Es imposible expresar en pocas líneas todo lo que aprendimos de él; estaremos siempre agradecidos por su testimonio de padre y pastor. Su herencia nos compromete a concretar su magisterio, animando a nuestra Iglesia argentina a ser un hospital de campaña que recibe a los heridos de la vida, una iglesia “sin puertas”, abierta a todos, todos, todos. Y a forjar entre los argentinos la cultura del encuentro tendiendo puentes porque somos hermanos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz.”[8]
A continuación enumeraré algunas de las principales tropelías y maldades consumadas por el antiguo cardenal primado de Argentina durante su prolongada estancia en la Casa Santa Marta. En aras de la brevedad, omitiré efectuar comentarios y brindar refutaciones con fundamento en el magisterio y en la revelación divina, puesto que eso ya lo he hecho en anteriores trabajos, a los que doy enlace en nota al pie de página.[9]
Primeramente, enunciaré los veinte temas que he seleccionado de un total muchísimo más amplio:
I. Bergoglio propugna la salvación universal
II. Bergoglio niega el milagro de la multiplicación de los panes
III. Bergoglio blasfema contra la Santísima Virgen María
IV. Bergoglio niega la Inmaculada Concepción
V. Bergoglio niega la Corredención de la Santísima Virgen María
VI. Bergoglio promueve el homosexualismo
VII. Bergoglio favorece el transexualismo
VIII. Bergoglio adhiere al evolucionismo panteísta de Teilhard de Chardin
IX. Bergoglio blasfema contra Nuestro Señor Jesucristo
X. Bergoglio aprueba el concubinato y el adulterio
XI. Bergoglio condena la pena de muerte
XII. Bergoglio difama a la Iglesia
XIII. Bergoglio tiene una visión latitudinarista y pneumática de la Iglesia
XIV. Según Bergoglio la duda es intrínseca a la virtud teologal de la fe
XV. Bergoglio alardea de haber cometido un hurto sacrílego
XVI. Bergoglio afirma y reivindica la ruptura doctrinal del CVII
XVII. Bergoglio niega la existencia del infierno
XVIII. Bergoglio desprecia a las familias numerosas y pregona la contracepción
XIX. Según Bergoglio podemos alardear de nuestros pecados
XX. Bergoglio profesa el indiferentismo religioso y un falso ecumenismo
ANEXO: Otros dichos y hechos
I. Bergoglio propugna la salvación universal
1. “El Señor a todos, a todos nos ha redimido con la sangre de Cristo: a todos, no solo a los católicos. ¡A todos! ‘‘Padre, ¿y los ateos?’’. A ellos también. ¡A todos! ¡Y esta sangre nos hace hijos de Dios de primera clase! ¡Hemos sido creados hijos a imagen de Dios y la sangre de Cristo nos ha redimido a todos!”[10]
2. “Dios es luz que ilumina las tinieblas y que aunque no las disuelva hay una chispa de esa luz divina dentro de nosotros. En la carta que le escribí recuerdo haberle dicho que aunque nuestra especie termine, no terminará la luz de Dios que en ese punto invadirá todas las almas y será todo en todos”.[11]
3. “El Paraíso, más que de un lugar, se trata de un estado del alma, en el cual nuestras expectativas más profundas serán cumplidas de manera superabundante y nuestro ser, como criaturas y como hijos de Dios, alcanzará la plena maduración. ¡Seremos finalmente revestidos de la alegría, de la paz y del amor de Dios en modo completo, sin más ningún límite, y estaremos cara a cara con Él! ¡Es bello pensar esto! Pensar en el cielo. Todos nosotros nos encontraremos allí. Todos, todos, allí, todos”.[12]
4. “En virtud de la comunión de los santos, de esta unión, cada miembro de la Iglesia está unido a mí de forma profunda (…) y esta unión es tan fuerte que no puede romperse ni siquiera por la muerte. (…) en Cristo nadie puede nunca separarnos verdaderamente de aquellos que amamos porque la unión es una unión existencial, una unión fuerte que está en nuestra misma naturaleza; (…) ‘Padre, pensemos en aquellos que han renegado de la fe, que son apóstatas, que son los perseguidores de la Iglesia, que han renegado su bautismo: ¿también estos están en casa?’. Sí, también estos, también los blasfemos, todos. Somos hermanos: esta es la comunión de los santos. La comunión de los santos mantiene unida la comunidad de los creyentes en la tierra y en el Cielo.”[13]
5. “El don es el amor de Dios, un Dios que no puede separarse de nosotros. Esa es la impotencia de Dios. Nosotros decimos: ‘¡Dios es poderoso, lo puede todo!’ Menos una cosa: ¡separarse de nosotros! En el Evangelio esa imagen de Jesús que llora sobre Jerusalén, nos hace comprender algo de este amor. ¡Jesús ha llorado! Ha llorado sobre Jerusalén y en ese llanto está toda la impotencia de Dios: su incapacidad de no amar, de separarse de nosotros. […] El más malo, el más blasfemador es amado por Dios, con una ternura de padre, de papá. […] Dios llora por los malvados, que hacen tantas cosas feas, tanto mal a la humanidad. Espera, no condena, llora. ¿Por qué? ¡Porque ama!”[14]
II. Bergoglio niega el milagro de la multiplicación de los panes
1. “Respecto a los panes y los peces quisiera agregar un matiz: no se multiplicaron, no, no es verdad. Simplemente los panes no se acabaron. Como no se acabó la harina y el aceite de la viuda. No se acabaron. Cuando uno dice multiplicar puede confundirse y creer que hace magia, no. No, no, simplemente es tal la grandeza de Dios y del amor que puso en nuestros corazones, que si queremos, lo que tenemos no se acaba. Mucha confianza en esto[15].”
2. “Jesús dice a los discípulos que hagan sentar a la gente en grupos de cincuenta -esto no es casual, porque significa que ya no son una multitud, sino que se convierten en comunidad, nutrida por el pan de Dios. Luego toma los panes y los peces, eleva los ojos al cielo, pronuncia la bendición -es clara la referencia a la Eucaristía-, los parte y comienza a darlos a los discípulos, y los discípulos los distribuyen... los panes y los peces no se acaban, ¡no se acaban! He aquí el milagro: más que una multiplicación es un compartir, animado por la fe y la oración. Comieron todos y sobró: es el signo de Jesús, pan de Dios para la humanidad[16].”
3. “Es una invitación que resuena con fuerza para nosotros hoy: ‘No es necesario excluir a nadie. No es necesario que nadie se vaya, basta de descartes, denles ustedes de comer’. Jesús nos lo sigue diciendo en esta plaza. Sí, basta de descartes, denles ustedes de comer. La mirada de Jesús no acepta una lógica, una mirada que siempre “corta el hilo” por el más débil, por el más necesitado. Tomando “la posta” Él mismo nos da el ejemplo, nos muestra el camino. Una actitud en tres palabras, toma un poco de pan y unos peces, los bendice, los parte y entrega para que los discípulos lo compartan con los demás. Y éste es el camino del milagro. Ciertamente no es magia o idolatría. Jesús, por medio de estas tres acciones, logra transformar una lógica del descarte en una lógica de comunión, en una lógica de comunidad[17].”
4. «Jesús razona según la lógica de Dios, que es la de compartir. Cuántas veces nosotros miramos hacia otra parte para no ver a los hermanos necesitados. Y este mirar hacia otra parte es un modo educado de decir, con guante blanco, ‘arreglaos solos’. Y esto no es de Jesús: esto es egoísmo. Si hubiese despedido a la multitud, muchas personas hubiesen quedado sin comer. En cambio, esos pocos panes y peces, compartidos y bendecidos por Dios, fueron suficientes para todos. ¡Y atención! No es magia, es un ‘signo’: un signo que invita a tener fe en Dios, Padre providente, quien no hace faltar ‘nuestro pan de cada día’, si nosotros sabemos compartirlo como hermanos.»[18]
5. «Jesús no hace magia, no transforma los cinco panes en cinco mil y luego dice: “Ahora, distribuidlos”. No. Jesús reza, bendice esos cinco panes y comienza a partirlos, confiando en el Padre. Y esos cinco panes no se acaban. Esto no es magia, es confianza en Dios y en su providencia.»[19]
III. Bergoglio blasfema contra la Santísima Virgen María
1. “Ella estaba silenciosa, pero en su corazón, ¡cuántas cosas le decía al Señor! ¡Tú, aquel día, me dijiste que sería grande; me dijiste que le darías el trono de David, su padre, que reinaría para siempre y ahora lo veo aquí! ¡La Virgen era humana! Y tal vez tenía ganas de decir: ¡Mentiras! ¡Me han engañado![20]”
2. “Muchas veces pienso en la Virgen, cuando le dieron el cuerpo muerto de su Hijo, tan destrozado, escupido, ensangrentado, sucio. ¿Qué hizo la Virgen? ¿Lleváoslo? No, lo abrazó, lo acarició. Tampoco la Virgen lo entendía. Porque, en aquel momento, se acordaría de lo que el Ángel le había dicho: Será Rey, será grande, será profeta, y dentro de sí, con aquel cuerpo -tan herido, que había sufrido tanto antes de morir- en sus brazos, por dentro seguramente tendría ganas de decir al Ángel: “¡Mentiroso! ¡Me has engañado!”[21]
3. “No debe existir una situación más difícil para una madre que acompañar la muerte de su hijo. Son momentos desgarradores. Ahí vemos a María, al pie de la cruz, como toda madre, firme, sin abandonar, acompañando a su Hijo hasta el extremo de la muerte y muerte de cruz. Y allí también podría haberse preguntado: ‘¿Dónde está lo que me dijo el Ángel?’[22]”.
4. “La Iglesia y la Virgen María son madres, ambas; lo que se dice de la Iglesia se puede decir también de la Virgen, y lo que se dice de la Virgen se puede decir también de la Iglesia. (…) ¿Amamos a la Iglesia como se ama a la propia mamá, sabiendo incluso comprender sus defectos? Todas las madres tienen defectos, todos tenemos defectos, pero cuando se habla de los defectos de la mamá nosotros los tapamos, los queremos así. Y la Iglesia tiene también sus defectos: ¿la queremos así como a la mamá, le ayudamos a ser más bella, más auténtica, más parecida al Señor?”[23]
5. “Radio Vaticana[24] conversó con dos de las religiosas [clarisas, del monasterio de Albano] que estuvieron en el encuentro de casi 45 minutos con el Santo Padre. La Madre Vicaria, Sor María Concetta, dijo que el Papa ‘estaba tranquilo, distendido como si no tuviera nada que hacer o como si no pensara en alguna cosa. Nos ha hablado -de un modo que nos tocó mucho- de María, en esta Solemnidad de la Asunción, porque la mujer consagrada es un poco como María. Nos ha contado una bella historia que nos ha hecho reír a todos, incluso a él mismo: María está en el Paraíso; San Pedro no siempre abre la puerta cuando llegan los pecadores y por eso María sufre un poco, pero se queda quieta. Y en la noche, cuando se cierran las puertas del Paraíso, cuando nadie ve u oye nada, María abre la puerta del Paraíso y hace entrar a todos’.”[25]
IV. Bergoglio niega la Inmaculada Concepción
“Entonces, ¿quién es feliz en el Belén? La Virgen y San José están llenos de alegría: miran al Niño Jesús y son felices porque, después de mil preocupaciones, han aceptado este Regalo de Dios, con tanta fe y tanto amor. Están “rebosantes” de santidad y, por lo tanto, de alegría. Y me diréis vosotros: ¡Anda, claro! ¡Son la Virgen y San José! Sí, pero no pensemos que haya sido fácil para ellos: los santos no nacen, se hacen, y esto vale también para ellos.”[26]
V. Bergoglio niega la Corredención de la Santísima Virgen María
1. “Fiel a su Maestro, que es su Hijo, el único Redentor, jamás quiso para sí tomar algo de su Hijo. Jamás se presentó como corredentora. (…) Nunca robó para sí nada de su Hijo (…) María mujer, María madre, sin otro título esencial. (…) Y tercer adjetivo que yo le diría mirándola, se nos quiso mestiza, se mestizó. (…) Se mestizó para ser Madre de todos, se mestizó con la humanidad. ¿Por qué? Porque ella mestizó a Dios. Y ese es el gran misterio: María Madre mestiza a Dios, verdadero Dios y verdadero hombre, en su Hijo. Cuando nos vengan con historias de que habría que declararla esto, o hacer este otro dogma, no nos perdamos en tonteras: María es mujer, (…) mujer de nuestros pueblos, pero que mestizó a Dios.”[27]
2. “Jesús extendió la maternidad de María a toda la Iglesia cuando se la encomendó al discípulo amado, poco antes de morir en la cruz. Desde ese momento, todos nosotros estamos colocados bajo su manto, como se ve en ciertos frescos y cuadros medievales. (…) la Virgen que, como Madre a la cual Jesús nos ha encomendado, envuelve a todos nosotros (…) como Madre, no como diosa, no como corredentora: como madre. Es verdad que la piedad cristiana siempre le da bonitos títulos, como un hijo a la madre: ¡cuántas cosas bonitas dice un hijo a la madre a la que quiere! Pero estemos atentos: las cosas bonitas que la Iglesia y los Santos dicen de María no quita nada a la unicidad redentora de Cristo. Él es el único Redentor. Son expresiones de amor como la de un hijo a su madre -algunas veces exageradas-. Pero el amor, nosotros lo sabemos, siempre nos hace hacer cosas exageradas, pero con amor.”[28]
VI. Bergoglio promueve el homosexualismo
1. “Si una persona es gay y busca al Señor con buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgar?”[29]
2. «Una vez una persona, para provocarme, me preguntó si yo aprobaba la homosexualidad. Yo entonces le respondí con otra pregunta: “Dime, Dios, cuando mira a una persona homosexual, ¿aprueba su existencia con afecto o la rechaza y la condena”?»[30]
3. “Es justo que estas personas que están viviendo el don del amor puedan tener una cobertura legal como cualquier otra persona. Jesús a menudo salía al encuentro de personas que vivían en los márgenes, y eso es lo que la Iglesia debería hacer hoy con personas de la comunidad LGBTQ+, quienes dentro de la Iglesia a menudo son marginadas: hacerlos sentir como en casa, especialmente aquellos que han recibido el bautismo y son, de hecho, parte del pueblo de Dios. Y aquellos que no han recibido el bautismo y desean recibirlo, o aquellos que deseen ser padrinos, por favor, permitámosles ser bienvenidos.”[31]
VII. Bergoglio favorece el transexualismo
“Querida hermana [Se trata de un hombre “transexual”]: muchas gracias por tu correo electrónico. Me conmovió. Estoy de acuerdo contigo en el problema de los prejuicios. ¡Duele tanto! A los ojos de Dios todos somos sus hijos, ¡y eso es lo que cuenta! Tenemos un Padre que nos ama, que está cerca con compasión y ternura. A todos, nadie excluido. Este es precisamente el estilo de Dios: cercanía, compasión, ternura. Rezo por ti, hazlo por mí. Que el Señor te bendiga y la Virgen te guarde. Fraternalmente, Francisco.”[32]
VIII. Bergoglio adhiere al evolucionismo panteísta de Teilhard de Chardin
1. “Yo creo en Dios, no en un Dios católico; no existe un Dios católico, existe Dios. Y creo en Jesucristo, su Encarnación. Jesús es mi maestro, mi pastor, pero Dios, el Padre, Abba, es la luz y el Creador. Este es mi Ser[33].”
2. “Dios no puede estar sin nosotros: Él no será nunca un Dios sin el hombre[34]; ¡es Él quien no puede estar sin nosotros, y esto es un misterio grande! Dios no puede ser Dios sin el hombre: ¡este es un gran misterio! (...) Pensemos también en el Padre, en nuestro Padre, que no puede estar sin nosotros, y que en este momento nos está mirando.”[35]
3. “Las religiones verdaderas son el desarrollo de la capacidad que tiene el hombre de trascenderse hacia lo absoluto.”[36]
4. “Dios es luz que ilumina las tinieblas y que aunque no las disuelva hay una chispa de esa luz divina dentro de nosotros. En la carta que le escribí recuerdo haberle dicho que aunque nuestra especie termine, no terminará la luz de Dios que en ese punto invadirá todas las almas y será todo en todos[37].”
5. “Dios se manifiesta en una revelación histórica, en el tiempo. Es el tiempo el que inicia los procesos, el espacio los cristaliza. Dios se encuentra en el tiempo, en los procesos en curso. No hay que dar preferencia a los espacios de poder frente a los tiempos, a veces largos, de los procesos. Lo nuestro es poner en marcha procesos, más que ocupar espacios. Dios se manifiesta en el tiempo y está presente en los procesos de la historia. Esto nos hace preferir las acciones que generan dinámicas nuevas. Y exige paciencia y espera[38].”
6. “Cuando leemos en el Génesis el relato de la creación corremos el riesgo de imaginar que Dios haya sido un mago, con una varita mágica capaz de hacer todas las cosas. Pero no es así. Él creó los seres humanos y los dejó desarrollarse según las leyes internas que Él dio a cada uno, para que se desarrollase, para que llegase a la propia plenitud. Él dio autonomía a los seres del universo al mismo tiempo que les aseguró su presencia continua, dando el ser a cada realidad. Y así la creación siguió su ritmo durante siglos y siglos, milenios y milenios hasta que se convirtió en lo que conocemos hoy, precisamente porque Dios no es un demiurgo o un mago, sino el Creador que da el ser a todas las cosas[39].”
« [Dios] quiso limitarse a sí mismo al crear un mundo necesitado de desarrollo, donde muchas cosas que nosotros consideramos males, peligros o fuentes de sufrimiento, en realidad son parte de los dolores de parto que nos estimulan a colaborar con el Creador» Laudato Si’, § 80
«El fin de la marcha del universo está en la plenitud de Dios, que ya ha sido alcanzada por Cristo resucitado, eje de la maduración universal.» Laudato Si’, § 83
«Podemos decir que, ‘‘junto a la Revelación propiamente dicha, contenida en la Sagrada Escritura, se da una manifestación divina cuando brilla el sol y cuando cae la noche’’. Prestando atención a esa manifestación, el ser humano aprende a reconocerse a sí mismo en la relación con las demás criaturas: ‘‘Yo me autoexpreso al expresar el mundo; yo exploro mi propia sacralidad al intentar descifrar la del mundo’’». Laudato Si’, § 85
«[…] estamos llamados a ‘‘aceptar el mundo como sacramento de comunión […] Es nuestra humilde convicción que lo divino y lo humano se encuentran en el más pequeño detalle contenido en los vestidos sin costuras de la creación de Dios, hasta en el último grano de polvo de nuestro planeta’’.» Laudato Si’, § 9
«Tenemos que reconocer que no siempre los cristianos hemos recogido y desarrollado las riquezas que Dios ha dado a la Iglesia, donde la espiritualidad no está desconectada del propio cuerpo ni de la naturaleza o de las realidades de este mundo, sino que se vive con ellas y en ellas, en comunión con todo lo que nos rodea.» Laudato Si’, § 216
«[…] pero [las creaturas] avanzan, junto con nosotros y a través de nosotros, hacia el término común, que es Dios, en una plenitud trascendente donde Cristo resucitado abraza e ilumina todo. Porque el ser humano, dotado de inteligencia y de amor, y atraído por la plenitud de Cristo, está llamado a reconducir todas las criaturas a su Creador.» Laudato Si’, § 83
«[…] todos los seres del universo estamos unidos por lazos invisibles y conformamos una especie de familia universal, una sublime comunión que nos mueve a un respeto sagrado, cariñoso y humilde.» Laudato Si’, § 89
«No puede ser real un sentimiento de íntima unión con los demás seres de la naturaleza si al mismo tiempo en el corazón no hay ternura, compasión y preocupación por los seres humanos. [ …] Todo está conectado. Por eso se requiere una preocupación por el ambiente unida al amor sincero hacia los seres humanos y a un constante compromiso ante los problemas de la sociedad.» Laudato Si’, § 91[40]
IX. Bergoglio blasfema contra Nuestro Señor Jesucristo
1. “Muchas veces me encuentro en crisis de fe y algunas veces también tuve la desvergüenza de reprochar a Jesús: ‘¿Por qué lo permites?’. Y también dudas: ‘¿Pero esta será la verdad o un sueño?’. Y esto de joven, de seminarista, de sacerdote, de religioso, como obispo y como Papa. A un cristiano que no haya sentido esto, alguna vez, que no haya pasado por una crisis de fe, le falta algo: es un cristiano que se conforma con un poco de mundanidad”.[41]
2. “Al final de aquella peregrinación, Jesús volvió a Nazaret y vivía sujeto a sus padres (cf. Lc 2,51). Esta imagen tiene también una buena enseñanza para nuestras familias. En efecto, la peregrinación no termina cuando se ha llegado a la meta del santuario, sino cuando se regresa a casa y se reanuda la vida de cada día, poniendo en práctica los frutos espirituales de la experiencia vivida. Sabemos lo que hizo Jesús aquella vez. En lugar de volver a casa con los suyos, se había quedado en el Templo de Jerusalén, causando una gran pena a María y José, que no lo encontraban. Por su aventura[42], probablemente también Jesús tuvo que pedir disculpas a sus padres. El Evangelio no lo dice, pero creo que lo podemos suponer. La pregunta de María, además, manifiesta un cierto reproche, mostrando claramente la preocupación y angustia, suya y de José. Al regresar a casa, Jesús se unió estrechamente a ellos, para demostrar todo su afecto y obediencia. Estos momentos, que con el Señor se transforman en oportunidad de crecimiento, en ocasión para pedir perdón y recibirlo y de demostrar amor y obediencia, también forman parte de la peregrinación de la familia[43].”
3. “Jesús vino al mundo para aprender a ser hombre, y siendo hombre, caminar con los hombres.”[44]
4. “Frente a la imagen «de Pablo que llora de rodillas en la playa» y la imagen de «Jesús triste porque se dirigía a la Pasión, con sus discípulos, llorando en su corazón», el Pontífice invitó a «reflexionar sobre nosotros mismos: nos hará bien». Y a preguntarnos «¿quién será la persona que cerrará mis ojos? ¿Qué dejo?». El Papa evidenció, en efecto, que «Pablo y Jesús, los dos, en estos pasajes realizan una especie de examen de conciencia: “Yo he hecho esto, esto, esto”». De la misma manera es bueno preguntarse a sí mismo, como una especie de examen de conciencia: «¿Yo qué he hecho?». Consciente de que «me hace bien imaginarme en ese momento, que no se sabe cuándo será, en el que el “nos vemos”, “hasta pronto”, “hasta mañana” “hasta la vista” se convertirá en un “adiós”». Y, por consiguiente, preguntó invitando de nuevo a reflexionar, «¿estoy preparado para confiar a Dios a todos los míos? ¿Para confiarme yo mismo a Dios? ¿Para decir esa palabra que es la palabra de la confianza del hijo al Padre?»[45]
5. “Y cuando vamos a confesarnos, por ejemplo, no es que decimos el pecado y Dios nos perdona. No, ¡no es esto! Nosotros encontramos a Jesucristo y le decimos: ‘Esto es tuyo y yo te hago pecado otra vez. Y a Él le gusta eso, porque ha sido su misión: hacerse pecado por nosotros, para liberarnos”. El Papa subrayó que lo que define el pilar de la vida cristiana es que “¡Cristo se ha hecho pecado por mí! ¡Y mis pecados están allá, en su Cuerpo, en su Alma! Esto es de locos, pero es bello, ¡es la verdad!”[46]
6. «El Papa después indicó que el Señor le dijo a Moisés que hiciera ‘una serpiente de bronce’: quien la mirara se habría salvado. Esta, añadió, es una figura, pero también ‘una profecía, es una promesa, una promesa que no es fácil comprender’, porque Jesús mismo explicó a Nicodemo que ‘como Moisés erigió la serpiente en el desierto, así tendrá que ser elevado el Hijo del hombre, para que quien crea en Él tenga vida eterna’. Esa serpiente de bronce era, pues, ‘una figura de Jesús elevado en la Cruz’. ‘Pero, ¿por qué el Señor tomó esta figura tan fea, tan mala? Simplemente porque Él vino para cargar sobre sí todos nuestros pecados y Él se convirtió en el pecador más grande sin haber cometido ninguno. Y Pablo dice: ‘Él se hizo pecado por nosotros’, retomando la figura ‘Él se hizo serpiente’. ¡Es feo! Él se hizo pecado para salvarnos, esto significa el mensaje de la liturgia de la Palabra de hoy, el recorrido de Jesús.»[47]
7. Jesús tendió la mano a todos, haciéndose uno de nosotros, como nosotros: pecador como nosotros pero sin pecado, manchado por nuestros pecados. Y esa es la cercanía cristiana.»[48]
X. Bergoglio aprueba el concubinato y el adulterio
1. “[…] he visto mucha fidelidad en estas convivencias, mucha fidelidad; y estoy seguro que este es un matrimonio verdadero, tienen la gracia del matrimonio, precisamente por la fidelidad que se tienen”.[49]
2. “Los divorciados en nueva unión, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral. Existe el caso de una segunda unión consolidada en el tiempo, con nuevos hijos, con probada fidelidad, entrega generosa, compromiso cristiano, conocimiento de la irregularidad de su situación y gran dificultad para volver atrás sin sentir en conciencia que se cae en nuevas culpas. […] Debe quedar claro que este no es el ideal que el Evangelio propone para el matrimonio y la familia. Los Padres sinodales han expresado que el discernimiento de los pastores siempre debe hacerse distinguiendo adecuadamente, con una mirada que discierna bien las situaciones. Sabemos que no existen recetas sencillas”.[50]
3. “Prefieren convivir. Y esto es un desafío, una tarea. No hay que decirles: ‘¿Por qué no se casan por Iglesia?’ No. Hay que acompañar, esperar, y después, hacer madurar, hacer madurar la fidelidad[51].”
4. “No es católico ‘o esto, o nada’: esto no es católico. Eso es herético. Jesús siempre sabe caminar con nosotros, nos da el ideal, nos acompaña hacia el ideal, nos libra de este encauzamiento de la rigidez de la ley, y nos dice: ‘Haced hasta donde podáis’. Y nos comprende bien. Este es nuestro Señor, esto es lo que nos enseña”.[52]
5. “Su participación [la de los «divorciados vueltos a casa»] puede expresarse en diferentes servicios eclesiales: es necesario, por ello, discernir cuáles de las diversas formas de exclusión actualmente practicadas en el ámbito litúrgico, pastoral, educativo e institucional pueden ser superadas. Ellos no sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia […]”.[53]
6. «Muchas veces pienso que sea, no digo imposible, pero muy difícil hacer el bien sin mancharse las manos. Y Jesús se manchó. Cercanía. Y después va más allá. Le dijo: ‘Vé donde los sacerdotes y haz lo que se debe hacer cuando un leproso es sanado’. Al que era excluido de la vida social, Jesús lo incluye: lo incluye en la Iglesia, lo incluye en la sociedad… ‘Vé para que todas las cosas sean como deben ser’. Jesús no marginaba nunca a nadie. Se marginaba a sí mismo, para incluir a los marginados, para incluirnos a nosotros, pecadores, marginados, con su vida. (…) Jesús tendió la mano a todos, haciéndose uno de nosotros, como nosotros: pecador como nosotros pero sin pecado, manchado por nuestros pecados. Y esa es la cercanía cristiana.»[54]
7. «La gran mayoría de los matrimonios sacramentales son nulos[55].»
8. «Éste es el realismo saludable del catolicismo. No es católico decir “o esto o nada”. Eso no es catolicismo, es herejía. Jesús sabe siempre como acompañarnos, nos da el ideal, nos acompaña hacia el ideal. Nos libera de la rigidez de las cadenas de la ley y nos dice: “Cumple con eso, pero sólo en la medida que te sea posible.” Y nos entiende perfectamente bien. Es Nuestro Señor y eso es lo que nos enseña[56].»
9. «Algunos son más papistas que el Papa: andá a otra Iglesia y confesate que no hay ningún problema.»[57]
XI. Bergoglio condena la pena de muerte
1. “[…] El problema va encuadrado en la óptica de una justicia penal que sea cada vez más conforme a la dignidad del hombre y al designio de Dios para el hombre y la sociedad y también a una justicia penal abierta a la esperanza de la reinserción en la sociedad. El mandamiento ‘no matarás’, tiene valor absoluto y se refiere tanto al inocente como al culpable. El Jubileo Extraordinario de la Misericordia es una ocasión propicia para promover en el mundo formas cada vez más maduras de respeto de la vida y de la dignidad de cada persona. También el criminal tiene el derecho inviolable a la vida, don de Dios. Hago un llamamiento a la conciencia de los gobernantes, para que se llegue a un consenso internacional para la abolición de la pena de muerte. Y propongo a quienes entre ellos son católicos que realicen un gesto valiente y ejemplar: que ninguna condena sea ejecutada en este Año Santo de la Misericordia.”[58]
2. “Todos los cristianos y los hombres de buena voluntad están llamados, por lo tanto, a luchar no sólo por la abolición de la pena de muerte, legal o ilegal que sea, y en todas sus formas, sino también con el fin de mejorar las condiciones carcelarias, en el respeto de la dignidad humana de las personas privadas de libertad. Y esto yo lo relaciono con la cadena perpetua. En el Vaticano, desde hace poco tiempo, en el Código penal vaticano, ya no existe la cadena perpetua. La cadena perpetua es una pena de muerte oculta. […] Estos abusos se podrán detener únicamente con el firme compromiso de la comunidad internacional en reconocer el primado del principio pro homine, lo que quiere decir de la dignidad de la persona humana sobre todas las cosas[59].”
3. “[…] la Iglesia no sólo siente la urgencia de afirmar el derecho a la muerte natural, evitando el ensañamiento terapéutico y la eutanasia, sino también rechaza con firmeza la pena de muerte[60].” § 83
4. «Esta certeza es la que me ha llevado, desde el principio de mi ministerio, a trabajar en diferentes niveles para solicitar la abolición mundial de la pena de muerte. Estoy convencido que este es el mejor camino, porque cada vida es sagrada, cada persona humana está dotada de una dignidad inalienable y la sociedad sólo puede beneficiarse en la rehabilitación de aquellos que han cometido algún delito. Recientemente, mis hermanos Obispos aquí, en los Estados Unidos, han renovado el llamamiento para la abolición de la pena capital. No sólo me uno con mi apoyo, sino que animo y aliento a cuantos están convencidos de que una pena justa y necesaria nunca debe excluir la dimensión de la esperanza y el objetivo de la rehabilitación.»[61]
XII. Bergoglio difama a la Iglesia
1. “Pero me parece que la Iglesia ha crecido mucho en la conciencia del respeto -como les dije en el Encuentro Interreligioso, en Colombo-, en los valores. Cuando leemos lo que dice el Concilio Vaticano II sobre los valores en las otras religiones -el respeto-, ha crecido mucho la Iglesia en esto. Y sí, ha habido tiempos oscuros en la historia de la Iglesia, tenemos que decirlo, sin vergüenza[62].”
2. “Primero de todo, les felicito por el coraje. Ayer me encontré en la puerta del aula del Sínodo con un obispo luterano y le dije: ‘¿Usted está acá? ¡Qué coraje! Porque, en otra época, a los luteranos los quemaban vivos [risas]’.[63]”
3. “Y aquí quiero detenerme en un tema importante. Porque alguno podrá decir, con derecho, que, cuando el Papa habla del colonialismo se olvida de ciertas acciones de la Iglesia. Les digo, con pesar: se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios. Lo han reconocido mis antecesores, lo ha dicho el Celam, el Consejo Episcopal Latinoamericano, y también quiero decirlo. Al igual que san Juan Pablo II, pido que la Iglesia ‘se postre ante Dios e implore perdón por los pecados pasados y presentes de sus hijos’. Y quiero decirles, quiero ser muy claro, como lo fue san Juan Pablo II: pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América[64].”
XIII. Bergoglio tiene una visión latitudinarista y pneumática de la Iglesia
1. “Para las relaciones ecuménicas es importante una cosa: no sólo conocerse mejor, sino también reconocer lo que el Espíritu ha ido sembrando en los otros como don también para nosotros. » (…) - Intento captar cómo ve el Papa el futuro de la unidad de la Iglesia. Me responde: « Tenemos que caminar unidos en las diferencias: no existe otro camino para unirnos. El camino de Jesús es ése[65].”
2. “¿Qué hace el Espíritu Santo? Dije que hace algo que podría parecer división, pero no es así. El Espíritu Santo hace la diversidad en la Iglesia (I Cor. 12) y esta diversidad es tan rica, tan bella; pero después, el mismo Espíritu Santo hace unidad. Y así la Iglesia es una en la diversidad. Y para utilizar una hermosa expresión de un evangélico que aprecio mucho, una ‘‘diversidad reconciliada” por el Espíritu Santo. Hace las dos cosas: crea la diversidad de los carismas y después hace la armonía de los carismas[66].”
3. “Las Iglesias jóvenes logran una síntesis de fe, cultura y vida en progreso diferente de la que logran las Iglesias más antiguas. Para mí, la relación entre las Iglesias de tradición más antigua y las más recientes se parece a la relación que existe entre jóvenes y ancianos en una sociedad: construyen el futuro, unos con su fuerza y los otros con su sabiduría. El riesgo está siempre presente, es obvio; las Iglesias más jóvenes corren peligro de sentirse autosuficientes, y las más antiguas el de querer imponer a los jóvenes sus modelos culturales. Pero el futuro se construye unidos[67].”
4. “Yo creo que con la ortodoxia estamos en camino; tienen sacramentos y sucesión apostólica... Estamos en camino. Si tenemos que esperar a que los teólogos se pongan de acuerdo... ¡No llegará nunca ese día! Soy escéptico: trabajan bien los teólogos, pero Atenágoras había dicho: ¡“Pongamos a los teólogos en una isla para que discutan y nosotros seguimos adelante!”. La unidad es un camino que se debe hacer, y se debe hacer juntos; es el ecumenismo espiritual, rezar juntos, trabajar juntos. (...) Las Iglesias orientales católicas tienen derecho de existir, pero el unitarismo es una palabra de otra época; hay que encontrar otra vía[68].”
5. “Solemne oración ecuménica en la Iglesia patriarcal de San Jorge de Estambul, con el Papa junto al Patriarca Bartolomé. El Papa le dijo al Patriarca: ‘Le pido un favor: bendígame a mí y a la Iglesia de Roma.’ Y se inclinó ante Bartolomé[69].”
XIV. Según Bergoglio la duda es intrínseca a la virtud teologal de la fe
“Este buscar y encontrar a Dios en todas las cosas deja siempre un margen a la incertidumbre. Debe dejarlo. Si una persona dice que ha encontrado a Dios con certeza total y ni le roza un margen de incertidumbre, algo no va bien. Yo tengo esto por una clave importante. Si uno tiene respuestas a todas las preguntas, estamos ante una prueba de que Dios no está con él. Quiere decir que es un falso profeta que usa la religión en bien propio. (…) El riesgo que existe, pues, en el buscar y hallar a Dios en todas las cosas, son los deseos de ser demasiado explícito, de decir con certeza humana y con arrogancia: “Dios está aquí”. Así encontraríamos sólo un Dios a medida nuestra[70].”
XV. Bergoglio alardea de haber cometido un hurto sacrílego
“Vi el Rosario que tenía en sus manos e inmediatamente salió el ladrón que todos llevamos dentro y, mientras arreglaba las flores, tomé la cruz y, haciendo un poco de fuerza, la saqué.”[71]
XVI. Bergoglio afirma y reivindica la ruptura doctrinal del CVII
“El Vaticano II supuso una relectura del Evangelio a la luz de la cultura contemporánea. Produjo un movimiento de renovación que viene sencillamente del mismo Evangelio. Los frutos son enormes. Basta recordar la liturgia. El trabajo de reforma litúrgica hizo un servicio al pueblo, releyendo el Evangelio a partir de una situación histórica concreta. Sí, hay líneas de hermenéutica de continuidad y de discontinuidad, pero una cosa es clara: la dinámica de lectura del Evangelio actualizada para hoy, propia del Concilio, es absolutamente irreversible[72].”
XVII. Bergoglio niega la existencia del infierno
1. “El infierno no es un lugar; si uno va a asistir al Juicio Final, y ve las caras de los que van al infierno, se asusta. Si uno lee a Dante, se asusta. Pero son representaciones mediáticas. El infierno es un estado, hay gente que vive en un infierno continuamente. (…) El infierno es un estado, es un estado del corazón, del alma, de una postura frente a la vida, a los valores, a la familia, a todo. Hay gente que vive en un infierno porque se lo busca, hay otros que no, que son sufridos. ¿Y quién va al infierno, a ese infierno, a ese estado? Ya se va viviendo desde aquí. (…) La misericordia de Dios está siempre a nuestro lado, y lo que Dios quiere es siempre estar con su gente, con sus hijos y no que se le vayan.”[73]
2. “- Su Santidad, en nuestra reunión anterior me dijo que nuestra especie desaparecerá en algún momento[74] y que Dios siempre creará otras especies a partir de su semilla creadora. Nunca me habló de las almas que murieron en el pecado y se van al infierno por toda la eternidad. Me habló, por el contrario, de buenas almas y me admitió la contemplación de Dios. ¿Pero las almas malas? ¿Dónde están castigadas? - No son castigadas. Las que se arrepienten obtienen el perdón de Dios y van a la filas de las almas que lo contemplan, pero las que no se arrepienten y por lo tanto no pueden ser perdonadas, desaparecen. No existe un infierno, existe la desaparición de las almas pecadoras.” [75]
XVIII. Bergoglio desprecia a las familias numerosas y pregona la contracepción
“Creo que el número de tres hijos por familia, que usted menciona, según dicen los técnicos, es importante para mantener la población. Tres por pareja. Cuando se baja de esta media, se va al otro extremo, como sucede en Italia, donde he oído -no sé si será verdad- que en 2024 no habrá dinero para pagar las pensiones. El descenso de la población. Por eso, la palabra clave para responder es la que la Iglesia usa siempre, y también yo: “paternidad responsable”. ¿Cómo se hace esto? Con el diálogo. Cada persona, con su pastor, debe preguntarse cómo llevar a cabo esta paternidad responsable. El ejemplo que he mencionado hace un poco, de aquella señora que esperaba el octavo hijo y había dado a luz a siete mediante cesárea: esto es una irresponsabilidad. “No, yo confío en Dios”. “Pero mira, Dios te da los medios; sé responsable”. Algunos creen que, para ser buenos católicos, tenemos que ser -perdonen la expresión- como conejos. No. Paternidad responsable. Esto es claro y para ello están en la Iglesia los grupos matrimoniales, están los expertos en esta materia, están los pastores, y se busca. Conozco muchas soluciones lícitas que han ayudado en esto. »[76]
XIX. Según Bergoglio podemos alardear de nuestros pecados
«¿De qué cosas puede jactarse un cristiano? De dos cosas: de los propios pecados y de Cristo crucificado.»[77]
HE DEJADO EXPRESAMENTE PARA EL FINAL EL ÍTEM QUE CONTIENE MAYOR NÚMERO DECLARACIONES Y QUE, ADEMÁS, BIEN PODRÍA CONSIDERARSE EL MÁS GRAVE, PUES ENCARNA LA QUINTAESENCIA DE LA HEREJÍA MODERNISTA.
XX. Bergoglio profesa el indiferentismo religioso y un falso ecumenismo
1. “Si en el pasado las diferencias religiosas nos enfrentaban, hoy vemos en ellas la riqueza de caminos distintos para llegar a Dios y para educar a las nuevas generaciones a la convivencia pacífica en el respeto recíproco.”[78]
2. “Pido para todos ustedes la bendición de Dios, Padre de todos nosotros, Padre de todas las confesiones.”[79]
3. “Si un niño recibe su educación de los católicos, protestantes, ortodoxos o judíos, eso no me interesa. A mí lo que me interesa es que lo eduquen y le quiten el hambre[80].”
4. “Gracias por estar presentes las distintas confesiones religiosas. Gracias por animaros a vivir el desafío de la paz y a celebrarla hoy juntos como familia; también a aquellos que sin ser parte de alguna tradición religiosa estáis participando. Es hacer la experiencia de que todos somos necesarios, con nuestras diferencias, pero necesarios. Nuestras diferencias son necesarias”.[81]
5. “Muchos piensan distinto, sienten distinto, buscan a Dios o encuentran a Dios de diversa manera. En esta multitud, en este abanico de religiones, hay una sola certeza (…): todos somos hijos de Dios.”[82]
6. “Dialogar significa estar convencidos de que el otro tiene algo bueno que decir, acoger su punto de vista, sus propuestas. Dialogar no significa renunciar a las propias ideas y tradiciones, sino a la pretensión de que sean únicas y absolutas.”[83]
7. “Compartir nuestra experiencia de cargar la cruz para arrancar de nuestros corazones la enfermedad que envenena muestras vidas: es importante que hagan eso en sus reuniones. Los que son cristianos, con la Biblia; los musulmanes, con el Corán. La fe que vuestros padres os han inculcado siempre os ayudará a avanzar”.[84]
8. “Os expreso, por último, mis mejores deseos y oraciones para que vuestras vidas puedan glorificar al Altísimo y dar alegría a los que os circundan. ¡Feliz fiesta a todos vosotros!”[85]
9. “Quiero tener un recuerdo para los queridos inmigrantes musulmanes que esta tarde comienzan el ayuno del Ramadán, con el deseo de abundantes frutos espirituales”.[86]
10. “Es admirable ver cómo jóvenes y ancianos, mujeres y varones del Islam son capaces de dedicar tiempo diariamente a la oración y de participar fielmente de sus ritos religiosos”.[87]
11. “Yo fui a Turquía como peregrino, no como turista. Cuando fui a la mezquita no podía decir: ¡Ahora soy un turista! Vi aquella maravilla, el gran muftí me explicaba muy bien las cosas, con mucha humildad, me citaba el Corán, cuando habla de María y de Juan el Bautista. En ese momento sentí la necesidad de rezar. Le pregunté: ¿Rezamos un poco? Y él me respondió: Sí, sí. Yo recé por toda Turquía, por la paz, por el muftí, por todos y por mí. Dije: ¡Señor, acabemos con estas guerras! Fue un momento de oración sincera”.[88]
12. “Mis felicitaciones más fervientes por la gran fiesta de Pesaj. El Omnipotente, que ha liberado a su pueblo de la esclavitud de Egipto para guiarlo a la tierra prometida, siga librándolos de todo mal y los acompañe con su bendición. Les pido que recen por mí”.[89]
13. “Una mirada muy especial se dirige al pueblo judío[90], cuya Alianza con Dios jamás ha sido revocada, porque ‘los dones y el llamado de Dios son irrevocables’ (Rm. 11, 29)”.[91]
14. “Dios sigue obrando en el pueblo de la primera Alianza y hace nacer tesoros de sabiduría que brotan de su encuentro con la palabra divina. Por eso, la Iglesia también se enriquece cuando recoge los valores del judaísmo”.[92]
15. “Deseo saludarlos (…) en nombre de esa fraternidad que nos une a todos, como hijos e hijas del mismo cielo. (…) El mundo espera de nosotros el ejemplo de almas despiertas y de mentes claras, espera una religiosidad auténtica. (…) Las religiones (…) están llamadas (…) a ser promotoras de unidad ante las pruebas que amenazan con dividir aún más la familia humana. (…) Nos corresponde a nosotros, que creemos en la Divinidad, ayudar a los hermanos y las hermanas de nuestra época a no olvidar la vulnerabilidad que nos caracteriza.”[93]
16. “Todo el que quiera traer a este mundo una familia, que enseñe a los niños a alegrarse por cada acción que tenga como propósito vencer el mal -una familia que muestra que el Espíritu está vivo y actuante- y encontrará gratitud y estima, no importando el pueblo, la religión o la región a la que pertenezca[94].”
17. “En un momento en que la familia humana y el Planeta enfrentan múltiples amenazas, el diálogo amistoso y la estrecha colaboración son aún más necesarios. Desafortunadamente, de todos lados escuchamos el grito de una humanidad herida y una Tierra desgarrada. Buda y Jesús entendieron la necesidad de superar el egoísmo que genera conflicto y violencia. El Dhammapada resume así las enseñanzas de Buda: ‘Evita el mal, cultiva el bien y purifica tu mente: esta es la enseñanza de Buda’ (Dph 183). Jesús dijo a sus discípulos: ‘Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros. Como yo os he amado, así también os amáis unos a otros’ (Jn 13,34). Es nuestra tarea hoy llevar a nuestros respectivos fieles a un sentido más vivo de la verdad de que todos somos hermanos y hermanas. Y eso implica que debemos trabajar juntos para cultivar la compasión y la hospitalidad hacia todos los seres humanos, especialmente hacia los pobres y marginados.”[95]
18. “Las palabras que hemos escuchado, y también los cantos y las danzas que han animado nuestra asamblea, nos han hablado de modo elocuente del deseo de armonía, fraternidad y paz encarnado en las enseñanzas de las religiones del mundo (…) Es un signo particularmente reconfortante de nuestros tiempos que los creyentes y las personas de buena voluntad se sientan cada vez más llamados a cooperar en la formación de una cultura del encuentro, del diálogo y de la colaboración al servicio de la familia humana.”[96]
19. “El mundo ha cambiado y la Iglesia no puede encerrarse en supuestas interpretaciones del dogma. Tenemos que acercarnos a los conflictos sociales, a los nuevos y a los viejos, y tratar de dar una mano de consuelo, no de estigmatización y no sólo de impugnación[97].”
20. “No hay que pensar que el anuncio evangélico deba transmitirse siempre con determinadas fórmulas aprendidas, o con palabras precisas que expresen un contenido absolutamente invariable[98].”
21. “El proselitismo es una solemne necedad, no tiene sentido. Es necesario conocerse, escucharse y hacer que el conocimiento del mundo que nos rodea crezca. A mí me pasa que después de un encuentro quiero tener otro porque nacen nuevas ideas y se descubre nuevas necesidades. Esto es importante, conocerse, escuchar, ampliar el marco de los pensamientos[99].”
22. “Nuestro objetivo no es el proselitismo sino la escucha de las necesidades, de los deseos, de las desilusiones, de la desesperación, de la esperanza. Debemos devolver la esperanza a los jóvenes, ayudar a los viejos, abrirnos hacia el futuro, difundir el amor. Pobres entre los pobres. Debemos incluir a los excluidos y predicar la paz[100].”
23. “Como muchos de ustedes no pertenecen a la Iglesia católica y otros no son creyentes, de corazón doy esta bendición en silencio a cada uno de ustedes, respetando la conciencia de cada uno, pero sabiendo que cada uno de ustedes es hijo de Dios[101].”
24. “La religión tiene derecho a expresar su opinión al servicio de las personas, pero Dios nos ha creado libres: la injerencia espiritual en la vida de la gente no es posible[102].”
25. “Los no cristianos, por la gratuita iniciativa divina, y fieles a su conciencia, pueden vivir ‘justificados mediante la gracia de Dios’, y así ‘asociados al misterio pascual de Jesucristo’. Pero, debido a la dimensión sacramental de la gracia santificante, la acción divina en ellos tiende a producir signos, ritos, expresiones sagradas que a su vez acercan a otros a una experiencia comunitaria de camino hacia Dios. No tienen el sentido y la eficacia de los Sacramentos instituidos por Cristo, pero pueden ser cauces que el mismo Espíritu suscite para liberar a los no cristianos del inmanentismo ateo o de experiencias religiosas meramente individuales. El mismo Espíritu suscita en todas partes diversas formas de sabiduría práctica que ayudan a sobrellevar las penurias de la existencia y a vivir con más paz y armonía[103].”
26. “Recordando que el tiempo es superior al espacio, quiero reafirmar que no todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones magisteriales. Naturalmente, en la Iglesia es necesaria una unidad de doctrina y de praxis, pero ello no impide que subsistan diferentes maneras de interpretar algunos aspectos de la doctrina o algunas consecuencias que se derivan de ella. […] Además, en cada país o región se pueden buscar soluciones más inculturadas, atentas a las tradiciones y a los desafíos locales, porque «las culturas son muy diferentes entre sí y todo principio general [...] necesita ser inculturado si quiere ser observado y aplicado.” § 3
27. “El Hijo de Dios se ha encarnado para infundir en el alma de los hombres el sentimiento de la fraternidad. Todos hermanos y todos hijos de Dios”.[104]
28. “Gracias por estar presentes las distintas confesiones religiosas. Gracias por animaros a vivir el desafío de la paz y a celebrarla hoy juntos como familia; también a aquellos que sin ser parte de alguna tradición religiosa estáis participando. Es hacer la experiencia de que todos somos necesarios, con nuestras diferencias, pero necesarios. Nuestras diferencias son necesarias”.[105]
29. “En el norte de argentina se encuentran las misiones anglicanas y católicas con los aborígenes, y el obispo anglicano y el católico trabajan juntos. Y cuando la gente no puede ir el domingo a la celebración católica van a la anglicana, y los anglicanos van a la católica, porque no quieren pasar el domingo sin una celebración, y trabajan juntos. Y aquí, la Congregación para la Doctrina de la Fe lo sabe. Y participan en la caridad juntos. Creo que esto es una riqueza que nuestras iglesias jóvenes pueden aportar a Europa y a las iglesias que tienen una gran tradición. Y ellos nos dan la solidez de una tradición cuidada, pensada”.[106]
30. “Nuestras tradiciones religiosas son diversas. Pero la diferencia no es para nosotros motivo de conflicto, de polémica o de frío desapego. Hoy no hemos orado los unos contra los otros, como, por desgracia, ha sucedido algunas veces en la historia. […] San Juan Pablo II dijo en este mismo lugar: ‘‘Acaso más que nunca en la historia ha sido puesto en evidencia ante todos el vínculo intrínseco que existe entre una actitud religiosa auténtica y el gran bien de la paz’’ […] Aquí, nosotros, unidos y en paz, creemos y esperamos en un mundo fraterno. Deseamos que los hombres y las mujeres de religiones diferentes, allá donde se encuentren, se reúnan y susciten concordia […] Que los creyentes sean artesanos de paz invocando a Dios y trabajando por los hombres. Y nosotros, como responsables religiosos, estamos llamados a ser sólidos puentes de diálogo, mediadores creativos de paz”.[107]
31. “En un momento en que la familia humana y el Planeta enfrentan múltiples amenazas, el diálogo amistoso y la estrecha colaboración son aún más necesarios. Desafortunadamente, de todos lados escuchamos el grito de una humanidad herida y una Tierra desgarrada. Buda y Jesús entendieron la necesidad de superar el egoísmo que genera conflicto y violencia. El Dhammapada resume así las enseñanzas de Buda: ‘Evita el mal, cultiva el bien y purifica tu mente: esta es la enseñanza de Buda’ (Dph 183). Jesús dijo a sus discípulos: ‘Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros. Como yo os he amado, así también os amáis unos a otros’ (Jn 13,34). Es nuestra tarea hoy llevar a nuestros respectivos fieles a un sentido más vivo de la verdad de que todos somos hermanos y hermanas. Y eso implica que debemos trabajar juntos para cultivar la compasión y la hospitalidad hacia todos los seres humanos, especialmente hacia los pobres y marginados.”[108]
32. “Las palabras que hemos escuchado, y también los cantos y las danzas que han animado nuestra asamblea, nos han hablado de modo elocuente del deseo de armonía, fraternidad y paz encarnado en las enseñanzas de las religiones del mundo (…) Es un signo particularmente reconfortante de nuestros tiempos que los creyentes y las personas de buena voluntad se sientan cada vez más llamados a cooperar en la formación de una cultura del encuentro, del diálogo y de la colaboración al servicio de la familia humana.”[109]
33. “Es fundamental la contribución de las grandes tradiciones religiosas, que desempeñan un papel fecundo de fermento en la vida social y de animación de la democracia. La convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad, favoreciendo sus expresiones concretas.”[110]
34. “Una peregrinación educativa interreligiosa puede ser una fuente de gran enriquecimiento, ofreciéndonos múltiples oportunidades para encontrarnos, aprender unos de otros y apreciar nuestras diversas experiencias. La cultura del encuentro tiende puentes y abre ventanas a los valores y convicciones sagradas que inspiran a los demás. Derriba los muros que dividen a las personas y las mantienen prisioneras de las ideas preconcebidas, los prejuicios o la indiferencia (…) espero que esta peregrinación educativa os lleve, guiados por los pensamientos de vuestro maestro espiritual Buda, a un encuentro más profundo con vosotros mismos y con los demás.”[111]
35. “Todo ser humano posee su propia visión del bien y del mal. Nuestra tarea reside en incitarlo a seguir el camino que el considere bueno (…) No dudo en repetirlo: cada uno tiene su propia concepción del bien y del mal, y cada uno debe escoger seguir el bien y combatir el mal según su propia idea. Bastaría eso para cambiar el mundo[112].”
36. “Vuestra laicidad es incompleta. Francia debe volverse un país más laico. Hace falta una sana laicidad [...] Una laicidad sana comprende una apertura a todas las formas de trascendencia, según las diferentes tradiciones religiosas y filosóficas. Además, incluso un ateo puede tener una interioridad.”[113]
37. “Es imposible imaginar un futuro para la sociedad sin una incisiva contribución de energías morales en una democracia que no sea inmune de quedarse cerrada en la pura lógica de la representación de los intereses establecidos. Es fundamental la contribución de las grandes tradiciones religiosas, que desempeñan un papel fecundo de fermento en la vida social y de animación de la democracia. La convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad, favoreciendo sus expresiones concretas[114].”
38. “En su constante discernimiento, la Iglesia también puede llegar a reconocer costumbres propias no directamente ligadas al núcleo del Evangelio, algunas muy arraigadas a lo largo de la historia, que hoy ya no son interpretadas de la misma manera y cuyo mensaje no suele ser percibido adecuadamente. Pueden ser bellas, pero ahora no prestan el mismo servicio en orden a la transmisión del Evangelio. No tengamos miedo de revisarlas. Del mismo modo, hay normas o preceptos eclesiales que pueden haber sido muy eficaces en otras épocas pero que ya no tienen la misma fuerza educativa como cauces de vida.”[115]
39. «Muchas controversias entre los cristianos, heredadas del pasado, pueden superarse dejando de lado cualquier actitud polémica o apologética, y tratando de comprender juntos en profundidad lo que nos une, es decir, la llamada a participar en el misterio del amor del Padre, revelado por el Hijo a través del Espíritu Santo. La unidad de los cristianos -estamos convencidos- no será el resultado de refinadas discusiones teóricas, en las que cada uno tratará de convencer al otro del fundamento de las propias opiniones. Vendrá el Hijo del hombre y todavía nos encontrará discutiendo. Debemos reconocer que, para llegar a las profundidades del misterio de Dios, nos necesitamos unos a otros, necesitamos encontrarnos y confrontarnos bajo la guía del Espíritu Santo, que armoniza la diversidad y supera los conflictos, reconcilia las diversidades. (…) En la llamada a ser evangelizadores, todas las Iglesias y Comunidades eclesiales encuentran un ámbito fundamental para una colaboración más estrecha. Para llevar a cabo este cometido con eficacia, se ha de evitar cerrarse en los propios particularismos y exclusivismos, así como imponer uniformidad según los planes meramente humanos (Evangelii gaudium, 131). El compromiso común de anunciar el Evangelio permite superar toda forma de proselitismo y la tentación de la competición. Todos estamos al servicio del único y mismo Evangelio.»[116]
40. «La unidad, que es fruto del Espíritu Santo, no significa uniformidad. En efecto, los hermanos están unidos por un mismo origen, pero no son idénticos entre sí. Esto es muy claro en el Nuevo Testamento, donde, aun siendo llamados hermanos todos los que comparten la misma fe en Jesucristo, se intuye que no todas las comunidades cristianas, de las que eran parte, tenían el mismo estilo, ni una idéntica organización interna. Incluso dentro de la misma pequeña comunidad se podían vislumbrar diversos carismas (cf. 1 Cor 12-14) y hasta en el anuncio del Evangelio había diversidad y a veces contrastes (cf. Hch 15, 36-40). Por desgracia, ha sucedido y sigue sucediendo que los hermanos no aceptan su diversidad y terminan por hacerse la guerra unos con otros. Al reflexionar sobre la historia de nuestras relaciones, no podemos dejar de entristecernos por las disputas y la violencia cometida en nombre de la propia fe, y pido al Señor que nos conceda la gracia de reconocernos todos pecadores y saber perdonarnos unos a otros. Por iniciativa de Dios, que nunca se resigna al pecado del hombre, se abren nuevos caminos para vivir nuestra fraternidad, y no podemos apartarnos de esto. Por parte de la Iglesia católica os pido perdón. Os pido perdón por las actitudes y los comportamientos no cristianos, incluso inhumanos, que en la historia hemos tenido contra vosotros. En nombre del Señor Jesucristo, ¡perdonadnos!»[117]
41. «Ayer, en Madhu, vi una cosa que nunca me hubiera imaginado: no todos eran católicos, ni siquiera la mayoría. Había budistas, musulmanes, hinduístas, y todos iban allí a rezar; van y dicen que reciben gracias. En el pueblo –y el pueblo nunca se equivoca–… ahí está el sentido del pueblo, hay algo que los une. Y, si están así unidos tan naturalmente que van juntos a rezar a un templo –que es cristiano, pero no es sólo cristiano porque todos lo quieren–, ¿por qué no puedo ir yo a un templo budista a saludar? Este testimonio de ayer en Madhu es muy importante. Nos ayuda a comprender el sentido de la interreligiosidad que se vive en Sri Lanka: hay respeto entre ellos. (…) Pero me parece que la Iglesia ha crecido mucho en la conciencia del respeto –como les dije en el Encuentro interreligioso, en Colombo–, en los valores. Cuando leemos lo que dice el Concilio Vaticano II sobre los valores en las otras religiones –el respeto–, ha crecido mucho la Iglesia en esto (!!!). Y sí, ha habido tiempos oscuros en la historia de la Iglesia, tenemos que decirlo, sin vergüenza, porque también nosotros nos encontramos en un camino de conversión continua: del pecado a la gracia siempre. Y esta interreligiosidad como hermanos, respetándose siempre, es una gracia. (…) Toda religión tiene dignidad, toda religión que respete la vida humana, la persona humana.»[118]
42. «El diálogo interreligioso, tanto aquí como en cualquier parte del mundo, es una condición indispensable para la paz, y por eso es un deber para todos los creyentes (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 250). El diálogo interreligioso, antes incluso de ser una discusión sobre los grandes temas de la fe, es una «conversación sobre la vida humana» (ibid.). En él se comparte el día a día de la vida concreta, en sus gozos y sus tristezas, con sus angustias y sus esperanzas; se asumen responsabilidades comunes; se proyecta un futuro mejor para todos. Se aprende a vivir juntos, a conocerse y aceptarse con las propias diferencias, libremente, por lo que cada uno es. En el diálogo se reconoce y se desarrolla una convergencia espiritual, que unifica y ayuda a promover los valores morales, los grandes valores morales, la justicia, la libertad y la paz. El diálogo es una escuela de humanidad y un factor de unidad, que ayuda a construir una sociedad fundada en la tolerancia y el respeto mutuo.»[119]
43. «Sé que entre ustedes hay personas de distintas religiones, oficios, ideas, culturas, países, continentes. Hoy están practicando aquí la cultura del encuentro, tan distinta a la xenofobia, la discriminación y la intolerancia que tantas veces vemos. Entre los excluidos se da ese encuentro de culturas donde el conjunto no anula la particularidad, el conjunto no anula la particularidad. Por eso a mí me gusta la imagen del poliedro, una figura geométrica con muchas caras distintas. El poliedro refleja la confluencia de todas las parcialidades que en él conservan la originalidad. Nada se disuelve, nada se destruye, nada se domina, todo se integra, todo se integra.»[120]
ANEXO: OTROS DICHOS Y HECHOS
1. “Para buscar lo que hoy el Señor pide a su Iglesia tenemos que escuchar los latidos de este tiempo y percibir el ‘‘olor’’ de los hombres de hoy, hasta quedarnos impregnados de sus alegrías y esperanzas, de sus tristezas y angustias (…) Del Espíritu Santo pedimos para los padres sinodales, sobre todo el don de escuchar: escuchar a Dios, hasta llegar a sentir con Él el grito del pueblo; escuchar al pueblo; hasta respirar la voluntad a la cual Dios nos llama[121].”
2. «Anke de Bernardinis, casada con un católico romano, expresó su dolor por «no poder participar juntos en la Cena del Señor», y preguntó: «¿Qué podemos hacer para alcanzar, finalmente, la comunión en este punto?». - Gracias, señora. La pregunta sobre el hecho de compartir la Cena del Señor para mí no es fácil responderla, sobre todo ante a un teólogo como el cardenal Kasper. ¡Me da miedo! Pienso que el Señor cuando nos dio este mandato nos dijo: Haced esto en memoria mía. Y cuando compartimos la Cena del Señor, recordamos e imitamos, hacemos lo mismo que hizo el Señor Jesús. Sí que habrá una Cena del Señor, habrá un banquete final en la Nueva Jerusalén, pero será lo último. En cambio en el camino me pregunto -y no sé cómo responder, pero su pregunta la hago mía-: compartir la Cena del Señor, ¿es el final de un camino o es el viático para caminar juntos? Dejo la pregunta a los teólogos, a los que entienden. Es verdad que en cierto sentido compartir es afirmar que no existen diferencias entre nosotros, que tenemos una misma doctrina -destaco la palabra, palabra difícil de comprender-, pero me pregunto: ¿no tenemos el mismo Bautismo? Y si tenemos el mismo Bautismo debemos caminar juntos. Usted es testigo de un camino incluso profundo porque es un camino conyugal, un camino precisamente de familia, de amor humano y de fe compartida. Tenemos el mismo Bautismo. Cuando usted se siente pecadora -también yo me siento muy pecador-, cuando su marido se siente pecador, usted va ante el Señor y pide perdón; su marido hace lo mismo y va al sacerdote y pide la absolución. Son remedios para mantener vivo el Bautismo. Cuando vosotros rezáis juntos, el Bautismo crece, se hace fuerte; cuando vosotros enseñáis a vuestros hijos quién es Jesús, para qué vino Jesús, qué hizo por nosotros Jesús, hacéis lo mismo, tanto en lengua luterana como en lengua católica, pero es lo mismo. La pregunta: ¿y la Cena? Hay preguntas a las que sólo si uno es sincero consigo mismo y con las pocas luces teológicas que tengo, se debe responder lo mismo, vedlo vosotros. […] A su pregunta le respondo sólo con una pregunta: ¿cómo puedo hacer con mi marido, para que la Cena del Señor me acompañe en mi camino? Es una cuestión a la cual cada uno debe responder. Pero me decía un pastor amigo: ‘‘Nosotros creemos que el Señor está allí presente. Está presente. Vosotros creéis que el Señor está presente. ¿Cuál es la diferencia?’’ -‘‘Eh, son las explicaciones, las interpretaciones...’’. La vida es más grande que las explicaciones e interpretaciones.»[122]
3. « Existe otro signo fuerte del Espíritu en la Renovación carismática: la búsqueda de la unidad del Cuerpo de Cristo. Vosotros, carismáticos, tenéis una gracia especial para rezar y trabajar por la unidad de los cristianos, porque la corriente de gracia pasa por todas las Iglesias cristianas. La unidad de los cristianos es obra del Espíritu Santo y debemos rezar juntos. El ecumenismo espiritual, el ecumenismo de la oración. «Pero, padre, ¿puedo rezar con un evangélico, con un ortodoxo, con un luterano?» - « ¡Debes, debes! Habéis recibido el mismo Bautismo ». Todos nosotros hemos recibido el mismo Bautismo, todos nosotros vamos por la senda de Jesús, queremos a Jesús. Todos nosotros hemos causado estas divisiones en la historia, por muchos motivos, pero no buenos. Pero ahora es precisamente el momento en el cual el Espíritu nos hace pensar que estas divisiones no funcionan, que estas divisiones son un contra testimonio, y tenemos que hacer todo lo posible para caminar juntos: el ecumenismo espiritual, el ecumenismo de la oración, el ecumenismo del trabajo, de la caridad conjunta, el ecumenismo de la lectura de la Biblia juntos. Caminar juntos hacia la unidad. «Pero, padre, ¿tenemos que firmar un documento para esto?» - «Déjate conducir por el Espíritu Santo. Reza, trabaja, ama, y luego el Espíritu hará el resto».[123]
4. «Si uno no peca, no es un hombre.»[124]
5. «Hay quien dice que el pecado es una ofensa a Dios.»[125]
6. “El Papa Francisco finalizó la llamada ofreciendo a la familia su bendición y pidiendo oraciones, pero no antes de hacer una pequeña broma con Baruffi, quien le dijo “rezamos mucho por ti, pero no lo necesitas, ya eres un santo.” Bromeando, Francisco se echó a reír y dijo: “¿Quién sabe, tal vez nos veremos en el infierno?” A lo que Baruffi dijo: “Tú, no creo, pero tal vez nosotros. Somos un poco mezquinos con todos en esta situación.”[126]
7. “El domingo 15 de abril Francisco visitó la parroquia romana de San Pablo de la Cruz[127]. En el encuentro que tuvo con niños de la parroquia, una niña le preguntó si los que no han sido bautizados son hijos de Dios[128]. A lo cual Francisco respondió con otra pregunta, sibilina y maliciosa en grado sumo, haciendo creer a la pequeña, como buen modernista, que la “verdad” debe ser encontrada en las “profundidades del corazón humano”: “¿Y tú ¿Qué piensas al respecto? ¿Qué te dice el corazón? La gente no bautizada, ¿es hija de Dios o no?” Tras la respuesta afirmativa de la pobre criatura, Francisco le hizo saber que había respondido correctamente y la felicitó por tener un buen “olfato cristiano”, ya que “todos somos hijos de Dios”, incluyendo a “los no bautizados” y a quienes profesan “religiones muy distintas, y que tienen ídolos.”[129]
8. «Nosotros, todos nosotros, queremos a la madre Tierra porque es quien nos ha dado la vida y nos protege; diría que es también la hermana Tierra, porque nos acompaña en nuestro camino de la existencia. Pero nuestro deber es cuidarla como se cuida una madre o como se cuida a una hermana con responsabilidad, con ternura y con la paz[130].»
9. «El don es el amor de Dios, un Dios que no puede separarse de nosotros. Esa es la impotencia de Dios. Nosotros decimos: ‘‘¡Dios es poderoso, lo puede todo!’’. Menos una cosa: ¡separarse de nosotros! En el Evangelio esa imagen de Jesús que llora sobre Jerusalén, nos hace comprender algo de este amor. ¡Jesús ha llorado! Ha llorado sobre Jerusalén y en ese llanto está toda la impotencia de Dios: su incapacidad de no amar, de separarse de nosotros. […] El más malo, el más blasfemador es amado por Dios, con una ternura de padre, de papá. […] Dios llora por los malvados, que hacen tantas cosas feas, tanto mal a la humanidad. Espera, no condena, llora. ¿Por qué? ¡Porque ama![131]»
10. «Nosotros los cristianos hemos de pedir la gracia de llorar, sobre todo los cristianos acomodados, y llorar por las injusticias y llorar por los pecados. Porque el llanto te permite comprender nuevas realidades o nuevas dimensiones de la realidad. Es lo que dijo la chica, también lo que le dije yo a ella. Fue la única que hizo la pregunta que no se puede responder: “¿Por qué sufren los niños?”. El gran Dostoievski se lo preguntaba, y no consiguió responder: ¿por qué sufren los niños? Ella, con su llanto: una mujer que lloraba[132].»
11. «Esta pregunta es una de las más difíciles de responder. ¡No hay respuesta! Hubo un gran escritor ruso, Dostoievski, que había planteado la misma pregunta: ¿por qué sufren los niños? Sólo se puede elevar los ojos al cielo y esperar respuestas que no se encuentran. No hay respuestas para esto, Rafael[133].»
12. «Hay también una pregunta cuya explicación no se aprende en la catequesis. Es la pregunta que tantas veces me he hecho, y tantos de ustedes, tanta gente se la hace: ‘‘¿Por qué sufren los niños?’’. Y no hay explicación. (…) No sé qué cosa más decir, de verdad, porque estas cosas me impresionan tanto. Tampoco yo tengo respuesta. ‘‘Pero es el Papa, ¡debe saberlo todo!’’. No, no hay respuesta para estas cosas (…)[134].»
13. «Vivir y dejar vivir es el primer paso hacia la paz y la felicidad[135]».
14. «Para buscar lo que hoy el Señor pide a su Iglesia tenemos que escuchar los latidos de este tiempo y percibir el ‘‘olor’’ de los hombres de hoy, hasta quedarnos impregnados de sus alegrías y esperanzas, de sus tristezas y angustias. A este punto sabremos proponer con credibilidad la buena noticia sobre la familia[136].»
15. «Estoy muy contento por haberme reunido con un hombre sabio. » (Refiriéndose al presidente del Uruguay, José Mujica -ateo, marxista, laicista, abortista y homosexualista)[137]
16. «¡Recen por mí, este trabajo es insalubre, no hace bien!»[138]
17. «La desigualdad es la causa de los males sociales.»[139]
18. «¡Cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!»[140]
19. «Lo repito a menudo: entre una Iglesia accidentada por salir a la calle y una Iglesia enferma de autoreferencialidad, prefiero sin duda la primera.»[141]
20. «Algo que no se podía ni pensar… Si mañana llegara una expedición de marcianos, por ejemplo, y algunos de ellos vinieran donde nosotros, digo marcianos ¿no?... Verdes, con esa nariz larga y las orejas grandes, como los pintan los niños... Y uno dijera: ‘‘Pero, yo quiero el bautismo”. ¿Qué pasaría?»[142]
21. «En estos días, he podido leer un libro de un cardenal -el Cardenal Kasper, un gran teólogo, un buen teólogo-, sobre la misericordia. Y ese libro me ha hecho mucho bien.»[143]
22. «Ayer, antes de dormirme, pero no para adormecerme, leí, releí el trabajo del cardenal Kasper y quiero darle las gracias, porque encontré una profunda teología, también un pensamiento sereno en la teología. Es agradable leer teología serena. Y también encontré lo que san Ignacio nos decía, ese sensus Ecclesiae, el amor a la Madre Iglesia… Me hizo bien y me surgió una idea y, disculpe Eminencia si le hago pasar vergüenza, pero la idea es que esto se llama “hacer teología de rodillas”. Gracias.»[144]
23. «Es indispensable prestar atención para estar cerca de nuevas formas de pobreza y fragilidad donde estamos llamados a reconocer a Cristo sufriente, aunque eso aparentemente no nos aporte beneficios tangibles e inmediatos: los sin techo, los toxicodependientes, los refugiados, los pueblos indígenas, los ancianos cada vez más solos y abandonados, etc. Los migrantes me plantean un desafío particular por ser Pastor de una Iglesia sin fronteras que se siente madre de todos. Por ello, exhorto a los países a una generosa apertura, que en lugar de temer la destrucción de la identidad local sea capaz de crear nuevas síntesis culturales.»[145]
24. «Es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia. (…) Las mujeres están formulando cuestiones profundas que debemos afrontar. (…) Es preciso, por tanto, profundizar más en la figura de la mujer en la Iglesia. Hay que trabajar más hasta elaborar una teología profunda de la mujer. Sólo tras haberlo hecho podremos reflexionar mejor sobre su función dentro de la Iglesia. En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino. Afrontamos hoy este desafío: reflexionar sobre el puesto específico de la mujer incluso allí donde se ejercita la autoridad en los varios ámbitos de la Iglesia.»[146]
25. «Espero que la sangre derramada se convierta en semilla de esperanza para construir la auténtica fraternidad entre los pueblos.» (Refiriéndose a tres religiosas italianas decapitadas en Africa)[147]
26. «Los animo a que sigan trabajando para crear esta aldea humana, cada vez más humana, que ofrezca a los niños un presente de paz y un futuro de esperanza (...) En la vida se pueden hacer dos cosas contrarias : tender puentes o levantar muros. Los muros separan, dividen. Los puentes acercan (…) Con esta comunicación nadie manda, pero todo funciona: es la espontaneidad de la vida, es decirle un sí a la vida (…), es evitar toda forma de discriminación (…) Veo que ustedes saben comunicarse desde la identidad de la propia religión y eso es lindo (!!!) (…) Estamos convencidos de que la juventud necesita comunicarse, mostrar y compartir sus valores. La juventud necesita tres pilares clave: educación, deporte y cultura (!!!). El deporte salva del egoísmo, ayuda a no ser egoísta. Por eso es importante trabajar en equipo, estudiar en equipo y andar en el camino de la vida en equipo (…) ¡Hagan el futuro!»[148]
27. «El Pontífice ha recordado que “la paz se construye cada día. La paz no es que no haya guerra”. Invitando a pensar en un día en que no haya guerras hay que construir la paz cada día, ha pedido. “La paz no es un producto industrial, la paz es un producto artesanal. Se construye cada día con nuestro trabajo, vida, amor, cercanía, nuestro querernos bien. La paz se construye cada día”, ha asegurado.»[149]
28. “Voy a contarles algo privado. En mi bolsillo siempre llevo dos cosas: un rosario para rezar algo que me parezca extraño, y esta es la historia del fracaso de Dios, es el Vía Crucis, un pequeño Vía Crucis, desde el sufrimiento de Jesús hasta su condena, y hasta donde fue enterrado. Con estas dos cosas hago lo mejor que puedo. Y gracias a ellas, nunca pierdo la esperanza.”[150]
29. «Ver y evaluar las cosas desde la perspectiva de Dios exige una conversión constante en los primeros días y años de nuestra vocación y, no hace falta decirlo, exige gran humildad. La cruz nos muestra una manera diferente de medir el éxito. Nos corresponde sembrar las semillas: Dios cuida los frutos de nuestro trabajo. Y si a veces nuestros esfuerzos y obras parecen fallar y no dan fruto, debemos recordar que somos seguidores de Jesús… y su vida, humanamente hablando, terminó en fracaso, en el fracaso de la cruz.»[151]
30. «Reliquia de Santa Teresa : «¿Y con esto andaba la vieja?» Es la incalificable e inconcebible pregunta formulada por « Francisco » cuando le fue presentado el bastón-reliquia de Santa Teresa de Avila para su veneración. Ni siquiera al cristiano más tibio e inculto se le podría haber ocurrido semejante salida tan vulgar e irrespetuosa. Sólo los ángeles caídos y quienes obran bajo su influjo espiritual son capaces de reaccionar de esta manera irreverente, en razón del odio visceral que la santidad suscita en sus espíritus entenebrecidos.»[152]
31. «Entonces, ¿cómo lograr el objetivo ambicioso de la paz? El camino elegido por el Consejo de Europa es ante todo el de la promoción de los derechos humanos, que enlaza con el desarrollo de la democracia y el estado de derecho. Es una tarea particularmente valiosa, con significativas implicaciones éticas y sociales, puesto que de una correcta comprensión de estos términos y una reflexión constante sobre ellos, depende el desarrollo de nuestras sociedades, su convivencia pacífica y su futuro. Este estudio es una de las grandes aportaciones que Europa ha ofrecido y sigue ofreciendo al mundo entero.»[153]
32. «La cultura del diálogo es el único camino para la paz.»[154]
33. «Pido la colaboración a las personas de buena voluntad a crear una cultura del encuentro, de la solidaridad y de la paz.»[155]
34. «Cuando los líderes de los diferentes sectores me piden un consejo, mi respuesta es siempre la misma: Diálogo, diálogo, diálogo. El único modo de que una persona, una familia, una sociedad, crezca; la única manera de que la vida de los pueblos avance, es la cultura del encuentro.»[156]
35. «El respeto de los derechos humanos, entre los cuales destaca la libertad religiosa y de pensamiento, es condición previa para el mismo desarrollo social y económico de un país.»[157]
36. «¡Cuánto quisiera que las comunidades parroquiales en oración, al entrar un pobre en la iglesia, se arrodillaran en veneración, así como hacen cuando entra el Señor!»[158]
37. “Una de las preocupaciones de que surgen hoy en día es la de los jóvenes que no quieren casarse: ¿Por qué los jóvenes no se casan?; ¿por qué a menudo prefieren una convivencia, y muchas veces «de responsabilidad limitada»?; ¿por qué muchos -incluso entre los bautizados- tienen poca confianza en el matrimonio y en la familia? Es importante tratar de entender, si queremos que los jóvenes encuentren el camino justo que hay que recorrer. ¿Por qué no confían en la familia? Las dificultades no son sólo de carácter económico, si bien estas son verdaderamente serias. Muchos consideran que el cambio ocurrido en estas últimas décadas se puso en marcha a partir de la emancipación de la mujer. Pero ni siquiera este argumento es válido, es una falsedad, no es verdad. Es una forma de machismo, que quiere siempre dominar a la mujer. Hacemos el ridículo que hizo Adán, cuando Dios le dijo: «¿Por qué has comido del fruto del árbol?», y él: «La mujer me lo dio». Y la culpa es de la mujer. ¡Pobre mujer! Tenemos que defender a las mujeres.”[159]
38. «A esta oración están invitados a unirse todos los católicos, los cristianos de otras confesiones, los miembros de otras religiones y los hombres y mujeres de buena voluntad. Está inspirada en las palabras de Santa Teresa de Ávila: ''Estase ardiendo el mundo'' (Teresa de Jesús, Camino de perfección 1,5) […] al contemplar los conflictos, las guerras y las divisiones de la sociedad y la Iglesia de su tiempo, con el anhelo de presentar a Jesús la súplica de la humanidad de hoy.»[160]
39. «Y Jesús no tiene miedo de este tipo de escándalo. Él no piensa en las personas obtusas que se escandalizan incluso de una curación, que se escandalizan de cualquier apertura, a cualquier paso que no entre en sus esquemas mentales o espirituales, a cualquier caricia o ternura que no corresponda a su forma de pensar y a su pureza ritualista. Él ha querido integrar a los marginados, salvar a los que están fuera del campamento (…) Queridos nuevos Cardenales, ésta es la lógica de Jesús, éste es el camino de la Iglesia: no sólo acoger y integrar, con valor evangélico, aquellos que llaman a la puerta, sino salir, ir a buscar, sin prejuicios y sin miedos, a los lejanos, manifestándoles gratuitamente aquello que también nosotros hemos recibido gratuitamente. Quien dice que permanece en Él debe caminar como Él caminó (1 Jn. 2, 6) ¡La disponibilidad total para servir a los demás es nuestro signo distintivo, es nuestro único título de honor!»[161]
40. «Los males más graves que afligen al mundo hoy son el desempleo de los jóvenes y la soledad en la que son abandonados los ancianos.»[162]
[1] Conferencia Episcopal Argentina
[2] La brillante perspectiva del episcopado argentino
[3] Conferencia Episcopal Argentina
[4] Video de la homilía: APOLOGIA PRO VITA BERGOGLIANA - Cardenal Ángel …
[5] A modo de ejemplo, el “Denzinger-Bergoglio”, que está lejos de ser exhaustivo, y cuyos autores no son horrendos integristas preconciliares sino un puñado de sacerdotes diocesanos españoles que celebran la misa de Montini, ocupa 1.700 páginas en su formato PDF: en-denzingerbergoglio.com
[6] BERGOGLIO Y LAS VACUNAS COVID - Fuente: … - youtube.com/watch?v=C-isNHmNxlQ
[7] “El mayor azote de la Iglesia de Cristo”, por Martino Mora: EL MAYOR AZOTE DE LA IGLESIA.
[8] Conferencia Episcopal Argentina
[9] Ver al respecto: 1. “Apostasía vaticana”: NOVEDAD EDITORIAL: APOSTASÍA VATICANA. - 2. “Doce años con Francisco”: DOCE AÑOS CON FRANCISCO - 3. “Misterio de iniquidad”: “Misterio de iniquidad: la abominación … - 4. “El falso profeta del Vaticano”: EL FALSO PROFETA DEL VATICANO - Miles Christi - … - 5. “La apostasía en la Iglesia”: “LA APOSTASÍA EN LA IGLESIA” - Crónica … - 6. “Ceguera espiritual y negación de la realidad”: CEGUERA ESPIRITUAL Y NEGACIÓN DE LA REALIDAD.. “Diez años con Francisco”: DIEZ AÑOS CON FRANCISCO.
[10] Homilía en Santa Marta el 22 de mayo de 2013: news.va/…/hacer-el-bien-es-un-principio-que-nos- …
[11] Pasemos por alto la inimaginable herejía según la cual un día la especie humana acabará por extinguirse, como las otras, idea completamente delirante y en total contradicción con la revelación divina. Puede comprobarse que Francisco no recurre a circunloquios, sus dichos son de una claridad resplandeciente y no se necesita de una hermenéutica enrevesada para desentrañar su sentido: « hay una chispa de esa luz divina dentro de cada uno de nosotros » y un día esa luz « invadirá todas las almas y será todo en todos. » Se colige de esta doctrina gnóstica que la salvación tiene un alcance universal, que nadie se condena ni corre el riesgo de ir al infierno. Francisco, a falta de profesar la fe católica, es coherente con sus ideas, puesto que: ¿cómo podría concebirse la condenación eterna, la cual implica una separación irreversible con respecto a Dios y a los bienaventurados, en una lógica panteísta, en la que, por definición, nada puede sustraerse a la única substancia divina y de la cual toda dualidad se encuentra excluida (creador-creatura, gracia-naturaleza, cielo-infierno, etc.)?
Entrevista con Eugenio Scalfari el 24 de septiembre de 2013, publicado el 1 de octubre en La Repubblica Cf. p. 10: aciprensa.com/entrevistapapalarepubblica.pdf - La traducción oficial castellana, defectuosa, fue modificada en base al texto original italiano: “Osservo dal canto mio che Dio è luce che illumina le tenebre anche se non le dissolve e una scintilla di quella luce divina è dentro ciascuno di noi. Nella lettera che le scrissi ricordo d’averle detto che anche la nostra specie finirà ma non finirà la luce di Dio che a quel punto invaderà tutte le anime e tutto sarà in tutti.”
Papa Francesco a Scalfari: così …
[12] Audiencia general del 26 de noviembre de 2014:
…
[13] Audiencia general, 02/02/2022: Audiencia general del 2 de febrero de 2022 - …
[14] L’Osservatore Romano en lengua española número 45, viernes 6 de noviembre de 2015. Resumen del sermón:Como una gallina con sus polluelos (29 de …
[15]Hoy día está en peligro el hombre, la persona …
[16] Ángelus, 2 de junio de 2013 | Francisco
[17] Viaje apostólico - Bolivia: Santa Misa en la …
[18] Ángelus, 3 de agosto de 2014 | Francisco
[19] Santa Misa en la solemnidad del Corpus Christi …
[20] Homilía en Santa Marta el 20 de diciembre de 2013.
[21] caminocatolico.org/…omo-el-nino-llama-a-su-papa- …
[22] Viaje apostólico - Paraguay: Santa Misa en la …
[23] Audiencia general del 11 de septiembre de 2013.
[24]radiovaticana.va/page404.html
[25] Si San Pedro "cierra" puertas del …
[26]A los empleados de la Santa Sede y del Estado de …
[27]Santa Misa en la Fiesta de Nuestra Señora de …
[28] Audiencia General del 24/03/2021:
Audiencia general del 24 de marzo de 2021 - …
[29] Conferencia de prensa en el avión al regresar de las JMJ de Río de Janeiro el 28 de julio de 2013: youtube.com/watch?v=AWyIdxGQLF8
[30] Entrevista con el Padre Antonio Spadaro s.j. director de la Civiltà Cattolica el 19, 23 y 29 de agosto de 2013 - Cf. p. 16: aciprensa.com/entrevistapapafrancisco.pdf
[31] corriere.it/…ancesco-a2146ff2-e16a-11ee-918b- … - No sólo «bendiciones»: Francisco aprueba la …
[32] BERGOGLIO A TRANSEXUAL: QUERIDA HERMANA. - El transexual italiano “Alessia” Nobile, que ha visitado en varias ocasiones a Francisco, mostró a la prensa una carta de puño y letra que le envió el Papa, llamándolo “querida hermana”.
[33] Entrevista con Eugenio Scalfari el 24 de septiembre de 2013, publicado el 1 de octubre en La Repubblica.
[34] Ver el video “Francisco: Dios no puede ser Dios sin el hombre”:
Francisco: "Dios no puede ser Dios sin el hombre". - COMENTARIO: Con estas palabras, Francisco expresa acabadamente la tesis central de la gnosis panteísta y evolucionista, la de un Hegel o un Teilhard de Chardin, por ejemplo, y de todos los teólogos modernistas, a pesar de que la mayoría toma precauciones oratorias para disfrazar su pensamiento con un lenguaje cristiano y así poder engañar mejor a los fieles desprevenidos. Esta tesis del gnosticismo consiste en lo siguiente: Dios, es decir, el espíritu universal y absoluto, va tomando conciencia de sí mismo de manera progresiva en el transcurso del proceso evolutivo, hasta alcanzar la plenitud a través de la conciencia del ser humano. La gnosis es la expresión conceptual del “seréis como dioses” con el que la Serpiente tentó a Eva en el jardín del Edén y es, básicamente, en lo que consistirá la religión mundial del Anticristo. La libertad religiosa, el ecumenismo y el “diálogo interreligioso”, adoptados por Roma desde el CVII, es de fundamento gnóstico: Dios habita en lo profundo del psiquismo de cada hombre, y eso es lo esencial: las diferencias dogmáticas son secundarias y no deben ser un obstáculo para el establecimiento de la unidad religiosa del género humano. La “presencia” de la divinidad en nosotros es lo que nos une, y este vínculo es mucho más importante que las divergencias teológicas que nos separan, que no son más que maneras subjetivas -relativas a cada cultura, provisorias y mutables-, de expresar la experiencia primordial de la unión con Dios que cada ser humano vive en la intimidad de su conciencia, en lo que los modernistas llaman la “inmanencia vital”. Dios es así concebido como “inmanente” al hombre, no es más un ser “trascendente”, exterior al ser humano y a su conciencia, lo que implica una visión panteísta de la realidad. Pues bien, ésta es precisamente la religión profesada por Francisco. El panteísmo excluye, por definición, la alteridad Creador-creatura, el pecado, la condenación eterna, la Redención, etc. Y, huelga decirlo, es totalmente incompatible con la religión bíblica y destruye a la base los cimientos sobre los que se apoya el cristianismo…
[35] Audiencia general del 7 de junio de 2017 | … - Audiencia general del 07/06/2017 - Mirar el video: Francisco: "Dios no puede ser Dios sin el hombre".
[36] Francisco, entrevista con La Civiltá Cattolica del 24/09/2016:
TEXTO: Entrevista del Papa Francisco con La …
[37] Entrevista con Eugenio Scalfari el 24 de septiembre de 2013, publicado el 1 de octubre en La Repubblica.
[38] Idem.
[39] Discurso a la Academia Pontificia de las Ciencias el 27 de octubre de 2014.
[40] Laudato si' (24 de mayo de 2015) | Francisco
[41] Encuentro con estudiantes universitarios en Roma el 20/06/2016: Papa Francisco: Al que no tiene crisis de fe, le …
[42] Francisco empleó el término italiano scappatella, cuyo significado es desliz, travesura. La definición del diccionario italiano es la siguiente: «Lieve trasgressione ai doveri morali e di fedeltà, soprattutto a quelli coniugali», es decir, que la noción de transgresión moral y de ruptura de la confianza es inherente al sentido de este vocablo: …
También conlleva la idea de falta de reflexión y de ligereza: «Trasgressione temporanea e non grave di principi comunemente accettati; azione compiuta con leggerezza e sventatezza: scappatelle da ragazzi»: Scappatella > significato - Dizionario italiano ….
Huelga decir que aplicar tales nociones al comportamiento de Nuestro Señor es algo completamente inaceptable y escandaloso. Y que quien lo haga sea nada menos que el supuesto Vicario de Jesucristo en la tierra y Sucesor de San Pedro, es algo sencillamente inconcebible y manifiestamente diabólico…
[43] Santa Misa para las familias (27 de diciembre de …
[44] Homilía en Santa Marta el 15 de septiembre de 2014.
[45] osservatoreromano.va/es/news/la-importancia-de- …
[46] Paz cristiana es inquieta por llevar mensaje de …
[47] Homilía de Francisco en la Casa Santa Marta el 14/09/2015 - … Por el camino de la humildad (14 de septiembre …
[48] zenit.org/…el-papa-en-sta-marta-sin-cercania-no- …
[49] Discurso en San Juan de Letrán el 16/06/2016: Apertura del Congreso eclesial de la diócesis de …
[50] Encíclica Amoris Laetitia n. 298.
[51] Discurso en la apertura del Congreso Eclesial de la diócesis de Roma, 16/06/2016: youtube.com/watch?v=HV5clSPhegI (02:12 a 02: 32) Apertura del Convegno Ecclesiale della Diocesi …
[52] Homilía del 09/06/2016: Papa Francisco: Decir “o esto o nada” no es …
[53] Encíclica Amoris Laetitia n. 299.
[54] zenit.org/…el-papa-en-sta-marta-sin-cercania-no- …
[55] Ibidem: youtube.com/watch?v=HV5clSPhegI (01:40 a 01:45)
[56] Francisco descubre la herejía (mientras la afirma) Homilía del Papa: Jesús enseña un sano realismo
[57] infobae.com/…-llamo-la-esposa-un- … - ¿Esto es todo, padre Lombardi?
[58] Ángelus, 21 de febrero de 2016 | Francisco
[59] A una delegación de la Asociación Internacional …
[60] Amoris laetitia: Exhortación Apostólica sobre el …
[61] Viaje apostólico - Estados Unidos de América: … - EL PÉSIMO DISCURSO DEL PAPA ANTE EL CONGRESO DE …
[62] Sri Lanka - Filipinas: Encuentro con los …
[63] Cómo Francisco se hace amigos de los pentecostales
[64] Viaje apostólico - Bolivia: Participación en el …
[65] Exhortación apostólica Evangelii Gaudium del 24 de noviembre de 2013, § 17.
[66] En su visita a la iglesia evangélica de Caserta el 28 de julio de 2014.
[67] Entrevista con el Padre Antonio Spadaro s.j. director de la Civiltà Cattolica el 19, 23 y 29 de agosto de 2013.
[68] Conferencia de prensa en el avión de regreso de Turquía el 30 de noviembre de 2014.
[69] En el Patriarcado de Constantinopla, en Estambul, el 29 de noviembre de 2014, durante la oración ecuménica con el Patriarca Bartolomé.
[70] Entrevista con el Padre Antonio Spadaro s.j. director de la Civiltà Cattolica el 19, 23 y 29 de agosto de 2013.
[71] Encuentro con el clero de Roma el 6 de marzo de 2014.
[72] Entrevista con el Padre Antonio Spadaro s.j. director de la Civiltà Cattolica el 19, 23 y 29 de agosto de 2013.
[73] Entrevista para el diario Perfil el 11/03/2023: Papa Francisco: "Se puede dialogar muy bien con …
[74] « Dios es luz que ilumina las tinieblas y que aunque no las disuelva hay una chispa de esa luz divina dentro de nosotros. En la carta que le escribí recuerdo haberle dicho que aunque nuestra especie termine, no terminará la luz de Dios que en ese punto invadirá todas las almas y será todo en todos. » Entrevista publicada el 1/10/2013 en La Repubblica - aciprensa.com/entrevistapapalarepubblica.pdf (cf. p. 10) - Huelga decir que la especie humana no se “extinguirá” nunca: ésa es una idea que está en total contradicción con la revelación divina -quien desearía eso es el demonio, enemigo jurado del género humano-. Y que la “luz divina” no “invadirá todas las almas”, precisamente porque Dios no habitará con su gracia en aquellas que se hayan condenado y que se encuentren en el infierno, cuya existencia Francisco niega, en total coherencia con su ideología gnóstica y evolucionista, ya que ¿cómo podría concebirse la condenación eterna del infierno, la cual implica una separación irreversible con respecto a Dios, en una lógica panteísta, en la que, por definición, nada puede sustraerse a la única substancia divina y de la cual toda « dualidad » se encuentra excluida (creador-creatura, gracia-naturaleza, cielo-infierno, etc.)? Ahora bien, si no existe la posibilidad de condenarse, tampoco existe el pecado, ni, por tanto, la necesidad de la redención, la cual, a fin de cuentas, no consistiría sino en la « toma de conciencia » de nuestra …