Estamos en un libro de Historia, y el lector no se extrañará de que nos adentremos en algunas relaciones entre los jesuitas y la Historia. Siempre ha albergado la Compañía de Jesús a historiadores excelentes. Siempre ha sentido la Orden una encomiable preocupación histórica, como lo demuestran los espléndidos escritos hagiográfico-críticos de los bolandistas, esos formidables depuradores del santoral cristiano, o los volúmenes de Monumenta Histórica Societatis Iesu, o el Instituto de Historia de la Compañía de Jesús creado por los jesuitas en Estados Unidos. Los jesuitas españoles e iberoamericanos no se han quedado atrás; ahí están los espléndidos trabajos del padre Astrain sobre la historia de la Compañía de Jesús en la Asistencia de España, y los muy prometedores de su continuador el padre Revuelta, entre otros ejemplos. Acabo de fichar en estos días dos de esos ejemplos: el estudio del profesor Manuel I. Pérez Alonso, S. J., sobre el destierro de los jesuitas mexicanos, …Más
Estamos en un libro de Historia, y el lector no se extrañará de que nos adentremos en algunas relaciones entre los jesuitas y la Historia. Siempre ha albergado la Compañía de Jesús a historiadores excelentes. Siempre ha sentido la Orden una encomiable preocupación histórica, como lo demuestran los espléndidos escritos hagiográfico-críticos de los bolandistas, esos formidables depuradores del santoral cristiano, o los volúmenes de Monumenta Histórica Societatis Iesu, o el Instituto de Historia de la Compañía de Jesús creado por los jesuitas en Estados Unidos. Los jesuitas españoles e iberoamericanos no se han quedado atrás; ahí están los espléndidos trabajos del padre Astrain sobre la historia de la Compañía de Jesús en la Asistencia de España, y los muy prometedores de su continuador el padre Revuelta, entre otros ejemplos. Acabo de fichar en estos días dos de esos ejemplos: el estudio del profesor Manuel I. Pérez Alonso, S. J., sobre el destierro de los jesuitas mexicanos, …Más